Al darse cuenta de que Ray estaba mirando al espíritu maligno, Gerald respondió: “¡Lo exterminaré para que no cause más daño!”.
Después de eso, Gerald sacó el Talismán Phangrottom... y al agitarlo ante el espíritu maligno, ¡éste soltó al instante un poderoso rugido!
Sin embargo, cuanto más rugía, más débil sonaba, hasta que al final se redujo a nada más que cenizas... ¡Y así, Gerald derrotó al espíritu maligno!
Gracias al Talismán Phangrottom, tratar con espíritus ya no era un gran problem