Al llegar a la planta baja, lo primero que vieron los cuatro fue al posadero atado a una silla, con la cabeza agachada haciendo evidente que estaba inconsciente.
“… ¿Eh? ¿Qué... demonios le pasó, hermano Gerald?”, preguntó Ray sorprendido.
Riendo en respuesta, Gerald sonrió levemente y respondió: “¡Yo diría que se ha desmayado de la conmoción!”.
Después de eso, Gerald tomó un vaso de agua antes de salpicarlo por toda la cara del posadero.
Inmediatamente al despertar, la expresión del pos