Al escuchar eso, Gerald se giró para mirar la mesa. Al ver que lo que había dicho Chester era cierto, se acercó a recoger la nota. En ella, había una línea de palabras que decía: “¡Encontrémonos en el Puente del Cielo de Ciudad Querton a la medianoche de hoy!”.
Aparte de ese sencillo mensaje, no había nada más en la nota. Ni siquiera había una firma para indicar quién la había dejado.
“...¿Podría el remitente haber sido Matilda...? Después de todo, ella no pudo encontrarnos al principio... A