—Nunca es tarde para hacer la paces, ¿no crees? —Le sonrío.
Super parece estar de acuerdo con eso, puesto que me ofrece su mano y yo se la estrecho.
—Eso suena increíble.
Estaba bastante animado, sé que desde hace tiempo quiere ser mi amigo porque cuando te gusta alguien, quieres agradar al entorno de la familia de tu chica.
—Perfecto, ¿quieres algo de beber? Seré breve —dije.
—Si claro, ¿qué tienes en mente? —Me sigue a la cocina y Star se queda sin entender nada.
Ja, ni te creas que te