POV DE ISLA
Me senté en el borde de mi cama con el teléfono pegado a la oreja, mi mano libre agarrando la cobija con tanta fuerza que mis nudillos se habían puesto blancos. El estrés de los últimos días finalmente me había alcanzado, y podía sentirlo presionando mi pecho como algo pesado e inamovible.
—No sé qué hacer, Kiera —dije, mi voz quebrándose ligeramente a pesar de mis esfuerzos por mantenerla firme—. Todo se está desmoronando. El negocio, mi vida personal, todo. Siento que me estoy aho