Me quedé pálida. ¡¿De dónde demonios salió eso?!
Negué con la cabeza, deshaciéndome de todo pensamiento relacionado con Aiden, pero ¿a quién quería engañar? Estaba en su habitación.
Finalmente, me moví para sentarme en la cama y fue entonces cuando me di cuenta de que desde que Aiden me trajo a la habitación, mientras él limpiaba las cosas, yo me quedé parada en esa única posición.
Cerré los ojos y gemí. Con razón parecía que no veía la hora de salir de la habitación. Debí de incomodarlo much