15. Luz de luciérnaga [Parte 2]
El hijab está todo enredado en su cabello, así que tomo con una mano su nuca, la inclino un poco hacia atrás y se lo saco, cuidando en no despertarla. Es en vano, ella sí se despierta. Me quedo quieto cuando mis movimientos la hacen murmurar algo entre sueños, entonces ella me busca, busca mi pecho y se acurruca contra mí, su pequeña mano agarrando mi camiseta en un puño, un gesto tan inocente y simple, pero un gesto que siento que se queda conmigo.
— ¿Por qué nunca respondiste mis mensajes?
M