Cira retrocedió tambaleándose, chocó contra un cubo de basura, perdió el equilibrio y cayó directamente al suelo.
—¡Cira!
Clara corrió rápidamente para ayudarla, miró a Ximena y le dijo: —¡Si dices que no la es, ¿dónde están las pruebas?!
Ximena se arrancó algunos mechones de pelo y los arrojó al suelo, diciendo: —¡Ve a hacer una prueba! ¡Haz una prueba de ADN, no tenemos parentesco de sangre!
La actitud sin remordimientos de Ximena dejó a Clara atónita. ¿Realmente no era Cira... no era la hija