Mundo ficciónIniciar sesiónDulce.
— Vamos princesa, tú puedes. — sus ojos color caramelo están fijos en mí, brillan como cada vez que me ve.
— No puedo, lo juro Pedrito, juro que trato, pero no puedo. — mi voz tiembla y mis lagrimas comienzan a caer, no lo puedo evitar me he convertido en una niña llorona, ahora sí que nadie va a quererme.
—Hey, hey, hey, ¿que son es







