POV de Nadia
A la mañana siguiente, desperté con el sonido de Julian ya moviéndose por la cocina. Sin pasos silenciosos tratando de no despertarme como en los viejos tiempos. Solo sonidos normales: un molino de café, la puerta del refrigerador, el tintineo de una cuchara. Me puse una bata y salí.
Levantó la vista desde la barra. "¿Sobras de tailandés para el desayuno? ¿O huevos?"
"Huevos. El bebé quiere proteína hoy." Me senté en el banco y lo observé romper tres huevos en un sartén. "Te levant