No sentía lo mismo que él, no veía lo que él miraba cuando ella estaba en su mirada. No sentía ese calor que se creaba en su pecho cuando ella lo tocaba, y no siente esas miles de sensaciones con fuerza como él.
Son completamente diferentes, y están atados por un lazo que ni ellos pueden ver.
— Oye la venda es muy incómoda…
La interrumpió sabiendo hacia donde iba.
— No te la quitas, te dará una infección.
Sara suspiró rendida, meneo su rostro negando dio la vuelta en la cama dándole la