Capítulo 42: Espía
Sebastián estaba furioso, pero por ahora estaba buscando controlarse porque estaba en un punto de vida o muerte, por lo que obviamente debía pensar muy bien su siguiente movimiento.
No había dormido en toda la noche por culpa de su pinche padre y su confesión espontánea.
“Puto viejo maldito, resulta que tiene otra familia… miserable” – eran los pensamientos que rondaban en su cabeza mientras daba vueltas en su oficina.
Gracias a su padre, ahora tenía más problemas, porque Emm