Punto de vista de Gemmy
—¿Qué demonios, Voss? Creí que ya te habías ido.
Voss cerró los ojos con fuerza, todo su cuerpo temblando mientras cambiaba el peso de un pie agarrotado al otro.
—Estaba en mi coche. Dormí allí.
Me acerqué un poco más y mi nariz se arrugó al instante con asco al percibir un olor fuerte y amargo. Voss apestaba a cerveza rancia y alcohol caro.
Voss había estado bebiendo dentro de su coche.
—¡Espera! —grité, levantando las manos—. ¿Has estado bebiendo otra vez?
Voss dejó es