Mundo ficciónIniciar sesiónGael salió corriendo hasta su auto, que en realidad estaba algo alejado del club, maldijo al saber que tenía mucho tiempo de diferencia, en una hora a Audrey podría pasarle de todo, pero se detuvo en seco al recordar que no sabía dónde vivía.
—Mierda, mierda, — llamó al guarda del garaje y le dijo que quería el auto de él en un minuto junto al club. Se devolvió a su oficina y busc&oacu







