Punto de vista de Amelia
No diría que la entrevista salió bien.
Pero tampoco podía decir que salió tan mal como para que perdiera toda esperanza.
Sinceramente, no tenía ni idea. Las posibilidades de que me contrataran como ingeniera de software seguían sintiéndose dolorosamente escasas.
La primera persona que me hizo sentir que no pertenecía allí ni siquiera fue el entrevistador. Fue la mujer que iba llamando a los candidatos uno por uno.
Cada vez que sus ojos se posaban en mí, tenía la sensaci