Las gotas de lluvia caían en chorro.
Nell se encogió en un rincón, temblando.
El director, junto con un grupo de miembros del personal, se reunieron a su alrededor y expresaron ansiosamente su preocupación. “¿Cómo estás? ¿Estás bien?”.
Ella asintió.
“¿Te lastimaste las manos? ¡Rápido! ¡Llévenla al hospital!”.
La memoria de Nell era borrosa en los eventos posteriores.
Ella no sabía lo que estaba pasando, solo que le pesaba la cabeza. Todos se apresuraron a vendar la herida de sus manos temp