Después de tratar con el personal el asunto del veneno, Lucas finalmente tuvo un respiro.
Por un lado, Lucas le pidió a David que vigilara la situación de Francisco, para evitar alertarlo. Por otro lado, estaba pensando en cómo resolver rápidamente el problema.
Con estos pensamientos, Lucas abrió la puerta de la habitación donde estaba Ana y se dio cuenta de que Ana estaba distraída sentada frente a su escritorio.
Al oír abrirse la puerta, Ana se sentó recta, intentando esconder lo que tenía en