~ NICOLÒ ~
Era mañana de miércoles y estaba pensando en Bianca.
En realidad, no paraba de pensar en ella desde que la dejé irse de esa manera. Desde que la vi caminando hacia adentro de la casa, la espalda recta a pesar del dolor que sabía estaba sintiendo. Desde que oí su auto saliendo de la propiedad algunas horas después sin que hubiéramos intercambiado ninguna palabra más.
Tenía el celular en la mano desde hacía quince minutos, la pantalla de mensajes abierta en su nombre. El cursor parpadeando en el campo vacío, provocándome. Burlándose de mi incapacidad de simplemente escribir algo.
"Disculpa."
"Tenías razón."
"Lo arruiné todo."
Cualquiera de esas frases funcionaría. Pero mis dedos no se movían.
Porque en el fondo, sabía que estaba enojada conmigo por un motivo válido. Por no asumir lo que claramente estaba creciendo entre nosotros. Por tratarla como "solo una amiga" cuando ambos sabíamos que era mucho más que eso.
¿Pero cómo haría diferente?
¿Qué exactamente podía ofrecerle a B