Andrew abrió la puerta de su apartamento y dejó pasar a Julian, quien se quedó parado en la puerta mirando la estancia con detenimiento. Acto seguido, lo miró, pestañeando.—¿Qué, precioso? —él inclinó la cabeza—. ¿Encontraste algo que no te gustó?—Solo… no pensé que tu apartamento… —sonrió levemente— fuera idéntico a ti.Andrew mostró una expresión rara, sin comprender. Mientras tanto, Julian pasó a la sala, mirando con disimulo cada rincón.Y no se había equivocado. Era un apartamento parecido al de Garlan y, a la vez, tan diferente. Las paredes pintadas de color negro contrastaban con el piso de mármol y los muebles blancos, con cojines de color carmín. Algo que destacaba mucho era la enorme pantalla plana empotrada encima de una imitación de chimenea muy moderna. La iluminación era completamente natural, proveniente de la pared de cristales que daban a la terraza de tamaño mediano, donde incluso había un jardín zen. El techo era alto, lo que permitía
Leer más