LA COLISIÓN QUE DESVELÓ LA VERDADEstá bien, Natalia."Uh... mira Natalia, entiendo cómo te sientes, solo respira hondo primero".Me aclaré la garganta y comencé, "si ambos me disculpan, tengo que estar en la oficina ahora".Di un paso adelante para irme, Natalia me empujó hacia atrás por los hombros, "¿a dónde crees que vas?"Natalia me agarró con fuerza, sus afiladas uñas casi perforaron mi piel y aparté sus manos de mis hombros."Me quita las manos sucias de encima, Natalia".La mirada de Natalia me atravesó como cuchillas, cada vez que me miraba fijamente."¿Puedes calmarte, por favor, Natalia? Estás exagerando en este momento", dijo Rafael."Debes estar loco para decir eso Rafael, sabes cuánto odio a Lucía, poco sabía que ustedes dos se están viendo. Entiendo por qué siempre actuabas de forma extraña cada vez que digo algo relacionado con ella o su compañía"."Sí, eres Natalia, porque no quieres calmarte y escuchar mis explicaciones", agregó Rafael."Me importan un carajo tus expl
Leer más