Janet’s POVApoyé los codos sobre la lisa mesa de madera, sosteniendo mi barbilla con las manos. El pañuelo manchado de lágrimas estaba hecho una bola bien apretada en mi palma, pero el peso pesado y sofocante en mi pecho se había aliviado un poco. Miré a los ojos brillantes e inocentes de Elena, necesitando desesperadamente escuchar sobre una vida que no estuviera envuelta en manipulación política, mentiras y encubrimientos químicos.—Muy bien, suéltalo —dije, forzando mi voz para que sonara ligera y burlona—. Cuéntame todo sobre ese misterioso prometido tuyo. ¿Quién es exactamente? ¿Dónde lo tenías escondido?El rostro de Elena se tornó instantáneamente de un rojo profundo, como si se estuviera sonrojando, pero una enorme sonrisa se dibujó en sus labios. Metió la mano en su bolso, golpeando nerviosamente sus dedos contra su teléfono. —Oh, Janet, honestamente es la persona más increíble que he conocido en mi vida. Se llama David.—David —repetí, probando cómo sonaba—. ¿And qué hace D
Leer más