PUNTO DE VISTA DE ELENA ¿Qué demonios le estaba haciendo Julian Salvatore a mi mente? Porque honestamente, ya no podía pensar con claridad. Un minuto estábamos discutiendo como enemigos, lanzándonos palabras como si no soportáramos estar en la misma habitación. Y al siguiente, él estaba tocando mi rostro con suavidad, disculpándose con esa voz baja y tranquila mientras me miraba a los ojos como si de verdad le importara. ¿Y la peor parte? Yo seguía perdonándolo. Como una tonta débil y sin remedio. Me recosté en silencio contra el sofá de su oficina mientras mis pensamientos seguían girando sin parar dentro de mi cabeza. Todo aquí era falso. La relación, el cariño, el contacto, los besos. Todo. A Julian realmente no le gustaba yo. Al menos… no se suponía que fuera así. Y definitivamente yo tampoco debía sentir algo por él. Entonces, ¿por qué mi estúpido corazón reaccionaba cada vez que se acercaba? ¿Por qué mi estómago daba vueltas cuando me tocaba? ¿Por qué su sola v
Leer más