ROBINJadeé. "Aquí estoy, cariño, no voy a ningún lado, y yo también lo siento, Jack. Por haberte mantenido en la oscuridad sobre tus bebés, por haberte odiado. No merecías mi hostilidad.""No. Sí la merecía. Puede que no haya matado a tus padres, pero me merecía todo. Habría muerto si algo te hubiera pasado, mi ángel.""Pero aquí estoy, de carne y hueso. Aquí estoy. Ven, cariño." Me acurruqué contra su pecho, quedándome ahí para siempre. Brazos entre brazos, el cuerpo definitivamente sin tocarse a causa de la obstrucción de su ropa, pero estaba lo suficientemente cerca."Eres mi vida, Robin. Te amo tanto, joder." Dijo, con la voz ronca."Yo también te amo, joder." Dio un respingo, mirándome fijamente, atónito. Me reí."No te pases de la raya, señorita." Se limpió los ojos, antes de secarme las lágrimas de los míos. "Todavía no tienes permitido decir malas palabras.""No tengo cinco años, Jack." Refunfuñé, riéndome dulcemente."¡Sí los tienes! Tienes prohibido decir malas palabras. Va
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