**QUINN**«Grayson, ya basta», dije en voz alta. Luego lo empujé con todas mis fuerzas.Miré mi cuello en el espejo retrovisor y no pude evitar abrir la boca. No solo había marcas de besos, sino también unas diez marcas de mordiscos.Lo miré fijamente mientras cruzaba los brazos. «¡Mira lo que has hecho!».«Es precioso, ¿no?».«¡Tú!».Adoptó una postura defensiva, cubriéndose la cabeza con los brazos.Pero no le golpeé, solo le pellizqué el estómago. «Toma eso, hombre travieso».«Ay, eso duele», protestó.Pero no me importó, al igual que a él no le importó dejar su marca en mi cuello.Como resultado, para ocultarlo, dejé que mi cabello cayera sobre mi cuello y me aseguré de que no se vieran las marcas de besos ni de mordiscos.«¿Por qué lo ocultas? Es tan bonito».«Bonito para ti. Pero si otras personas lo ven, nos convertiremos en tema de conversación».«Entonces les explicaré con orgullo que es obra mía».«Dios mío, Grayson, no entiendo tu forma de pensar», dije irritada.Grayson se
Leer más