Capítulo 35

-Nina-

Estaba atardeciendo, acomodé mis apuntes

—Lefrevre, Nina—levanté la vista hacia la secretaria que desde que la conocía yo no parecía caerle muy bien, o quizás nadie le caía bien, ni siquiera su propia sombra. Sus lentes se habían detenido en la punta de su nariz mientras alzaba una ceja  marcando su mal humor, el sonido de su zapato repiqueteaba sobre el suelo de la sala.

—¿sí?

—Afuera te buscan—asentí mientras una invasión de extraña alegría se colaba en mi pecho.

«Luca»—pensé

Era el único nombre que producía un particular eco en mi corazón mien

Capítulos gratis disponibles en la App >

Capítulos relacionados

Último capítulo