**PERSPECTIVA DE EDRICK**¿Pero qué demonios?Un minuto estaba caminando por los pasillos en total paz, y al siguiente, estaba bañado en café hirviendo.—Oh, lo siento, de verdad lo siento muchísimo —dijo una voz suave—. Lo siento. —Siguió disculpándose, pero yo no necesitaba sus disculpas en ese momento; necesitaba que dejara de intentar limpiar el café, porque solo estaba extendiendo la quemadura.—Está bien —dije.Ella levantó la mirada en el instante en que hablé. Se me quedó viendo fijamente a la cara; el color de su rostro desapareció por completo y se puso pálida. Sus ojos azules se abrieron de par en par, mirándome como si yo fuera el demonio de sus parálisis del sueño, venido para arrastrarla a la perdición eterna.Para colmo de males, se quedó completa
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