Muchas Charlas

J E S S I C A

Me siento fatal y mis papás lo notaron, ni siquiera quiero ir al instituto pero no puedo dejar que todo este alboroto de la Luna me baje las calificaciones, todos se burlarían, aún más, de mí.

Salí arrastrando los pies de la casa, mi papá se ofreció en llevarme así que no me negué. Caminamos juntos y él me hablaba de miles de cosas y yo solo asentía con la cabeza, solíamos hablar de economía y maneras de mejorar la manada pero hoy andaba con el cerebro en el suelo. Al llegar al instituto dejó un beso en mi cabeza y se despidió con la mano, bajé la cabeza y caminé arrastrando los pies hasta mi salón pero en el camino me encontré con Camile y su grupo.

—Hola, Jessica, ¿qué sucede?—hoy su voz irritante estaba aún más irritante.

—No quiero hablar, Camile—la iba a rodear pero no me dejó.

—Hueles a sal, ¿estuviste llorando por el Alpha?—su mención me puso en nerviosa.

—N-No, nada de eso—desvié la mirada.

—Mmm, no me convence esa respuesta, dímelo mirando a los ojos—me acorralaron contra los casilleros.

Me fijé en ella, hoy se veía increíble igual que todos los días. Las sonrisas malvadas de todos me ponían nerviosa así que me fue imposible hablar.

—Lo sabía. Estuviste llorando por él—levantó su mano apunto de golpearme, yo cerré los ojos y apreté mis libros con fuerza.

—¡Hey, sueltame!—escuché y abrí los ojos.

Me sorprendí al ver a Lily sosteniendo la mano de Camile, Leah estaba frente a mí, tomó mi mano y me haló fuera de ahí junto con Lily.

Llegamos al patio central, nadie estaba ahí así que si pasaba algo malo, todos se darían cuenta hasta el primer receso. Nos sentamos en el césped y la sonrisa que me regalaron me tranquilizó.

—¿Cómo estás?—me preguntó Lily.

—Muy bien, ¿y ustedes?

—¡Perfectamente! Te queremos decir que aunque hayas rechazado nuestra oferta, puedes contar con nosotras para lo que sea.

—Muchas gracias. No quiero sonar grosera pero tengo a mis amigas y ellas dicen que debo conocer bien a alguien antes de poder contar con esa persona y creo que deberían investigar bien mi posición en este instituto. No quiero que las odien—sonreí para alivianar un poco lo que dije.

Leah y Lily asintieron con la cabeza y se levantaron. Lo último que dijeron juntas antes de irse y que siempre va a quedar dentro de mi memoria fue: "No importa, no juzgamos a alguien por sus calificaciones sino después de ver cuanto vale por dentro. Aunque digas eso, siempre vamos a estar para ti"

Después de perderlas de vista me levanté y me dirigí a la biblioteca, ya había perdido mi primera clase así que estudiar un poco no me hará daño. Antes de llegar un gran cuerpo voluminoso se interpuso en mi camino, me detuve antes de chocar y bajé mi mirada.

—Quiero hablar contigo, por última vez—asentí y caminé hacia el patio central otra vez.

Él se recostó en el árbol y yo quedé de pie frente a él. Intercambiamos mirada un par de minutos antes de que empezara a hablar.

—Mis hermanas me contaron que fueron a hablar contigo—yo asentí con la cabeza—No me importa lo que te dijeron pero no hagas caso, son imprudentes e impulsivas, no conocen la situación.

—Y-Yo...

—Espera, y la última cosa: tienes altamente prohibido hablar con alguno de mis hermanos.

Abrí mis ojos sorprendida y me encogí aún más en mi sitio, el Alpha directamente me estaba dando una orden y yo tenía que cumplirla, aunque mis creencias me dijeran lo contrario. ¿Por qué él se toma tanta libertad en prohibirle las cosas a los demás y castigarlos? ¿Quién lo castiga a él?. Sé que me van a castigar por lo que voy a hacer pero legalmente soy la Luna y aunque sea por un segundo voy a tomar el poder; sentí ese gran poder fluyendo de mí como la vez que me peleé contra Camile y su grupo. Los ojos del Alpha se abrieron en sorpresa y se despegó del árbol, se puso derecho y esperó a que yo hablara.

—Leah y Lily vinieron a mí como amigas no como traidoras que van a conspirar en tu contra. Sino tienes el control sobre tus hermanos ¿por qué lo vas a tener sobre mí? Si ellas me vienen a hablar lo haré con mucho gusto, no seré como tú que rechaza a todos los que te rodean...

<<Deberías dejarme en paz de una vez y no interferir en mi vida, a quien le hable no es problema tuyo, tus hermanas están muy grandes y saben a quién hablarle o no. Si no me quieres como tu Luna lo acepto pero no dejaré que las apartes de mí, son buenas personas y por segunda o tercera vez en mi vida quiero a alguien que me trate bien>>

Me voltee y lo dejé ahí, al llegar a la biblioteca ese poder se fue y me dio mucho sueño así que me quedé dormida sobre la mesa, encima de los libros.

. . .

—Jess, ¿Jessica?—escuché una voz a lo lejos y abrí los ojos poco a poco.

—¿Quién es?—pregunté y mi voz salió ronca.

—Somos tus amigas, ¿estás bien? Ya se acabó el día y no te vimos—me levanté, me dolía el cuello por la posición en la que me había quedado.

—¿Qué?

—Jessica, son las 5 de la tarde, ¿por qué estabas dormida aquí?—me preguntó Jane.

—Me sentí muy cansada, yo hablé con el Alpha pero no recuerdo de qué—masajee mi cuello.

—Debemos irnos, el instituto cierra pronto—ellas cargaron mis cosas y me llevaron a casa.

No puedo recordar qué pasó o por qué dormí tanto, sé que amanecí mal pero no para quedarme dormida tanto rato. Estaba muy confundida y sentía un gran dolor en la espalda, tal vez debía ir al doctor después, puede ser grave.

—Trata de recordar qué sucedió y no te preocupes pedimos la materia de hoy a todos tus profesores—asentí con la cabeza y tomé los papeles.

—Gracias—susurré bajo.

¿Habrá sido algo que tomé en el desayuno? Tengo mucha hambre, no he almorzado ni merendado creo que mamá tendrá que servirme en un plato enorme. Cuando entro en la cocina, me sorprendo y sonrío amplio al ver a Jair al lado de mamá, ayudándole a cocinar.

—¡Ho-Hola!—saludé emocionada.

—¿En la calle tan tarde otra vez? Esas amigas tuyas no son tan buenas—contestó él.

—Ma-Ma-Mamá sabe que me quedo en la biblioteca estudiando—mamá asintió con la cabeza.

—Escucha, Jessica, ayer hubo un gran problema en la mansión y espero que no estés involucrada en eso porque sino te irá mal—me encogí en mi sitio y negué con la cabeza.

En realidad no sé si es por mi culpa o si el Alpha lo dijo en la charla que tuvimos porque no recuerdo nada de ese momento. Corrí a mi habitación llorando, ¿por qué me tenía que ir mal a mí? No sé lo que hice o por qué se pelearon en la mansión, yo acepté el rechazo y no entiendo porque todos se burlan de mí. Puede ser que tenga algo de malo ser rechazado pero ya vendrá alguien más...o eso espero.

—¿Diosa Luna? Si me escuchas, por favor haz que todos ya dejen de burlarse de mí, por favorcito—las últimas lágrimas cayeron y volví a dormirme.

Ni siquiera cené y tenía mucha hambre...

D A M O N

Ese dolor en el pecho otra vez, ¿ahora qué? Estaba en la sala cuando mis hermanas entraron ya más tranquilas. Estaban desesperadas porque no encontraban a la niña y querían hablar con ella, tal vez la niña las evadió todo el día como se lo ordené.

Leah siguió directo a su habitación y saludó a Kou que venía bajando en ese momento, Lily se metió en la cocina seguida de Kou, afiné mi oído para ver qué sucedió.

—Las veo más tranquilas—dijo él.

—Para nuestra mala o buena suerte nos encontramos con las amigas de Jessica—contestó Lily con un suspiro.

—¿Y...?

—La encontraron profundamente dormida en la biblioteca, no sé cómo no se nos ocurrió buscar ahí primero. Pero había algo raro en ella...

—¿Por qué dices que debiste buscar ahí primero? Es una biblioteca, aburrido. ¿Y qué extraño?—preguntó Kou.

—La niña es muy inteligente, mucho para su edad y le gusta estudiar y eso conlleva estar en la biblioteca. Lo raro es que dijeron que no recordaba nada y seguía adormilada ¿tú crees que estaba bien?—Lily sonaba muy preocupada.

—No, no parece normal. Si se quedó dormida a esta hora debe estar muy cansada, ¿pasó algo?.

—No lo sabemos, apenas hoy le hablamos.

—Si puedo hablar con ella tal vez averigué qué le pasó—se escuchó un chillido y luego un "gracias" por parte de Lily.

Segundos después salió de la cocina con dos sandwiches, Kou se quedó más tiempo ahí. Le prohibí a la niña hablarle a mis hermanos pero ellos no se detendrán en hablar con ella, además dudo mucho que las gemelas hagan caso a una orden mía.

—Sino tienes control sobre tus hermanos ¿por qué lo vas a tener sobre mí?—recordé sus palabras.

Tal vez me afectaron más de lo que creí, debería buscar una manera para que ni las gemelas ni Kou puedan hablar con la niña. Por lo que me dijo hoy creo que no hará caso a mi orden y mis hermanas cuando están enojadas no hacen caso tampoco, ¡¡Aggh!! Controlar chicas es muy difícil.

—Fruncir tanto el ceño te hará viejo pronto—dijo Kou sentándose a mi lado.

—Lo siento, pienso en soluciones—tiré mi cabeza hacia atrás.

—Puedo imaginar de qué trata, solo diré que me uniré a las gemelas porque esperé tanto por una Luna y no me molesta que sea una niña, ¿escuchaste que es la mejor de su clase? No quiero que te enfades conmigo también pero creo que ella puede aportar muchas cosas buenas a la manada—sonrió y se levantó.

Pero creo que se pierde de algo grande, es una niña sí y eso no le impide hacer grandes cosas.

Recuerdo las palabras de Alexa, todo parece estar afectándome desde que Lily y Leah se enojaron conmigo. Si voy a hablar con la niña ahora, pareceré todo un bipolar si le digo que arreglemos las cosas y que sea mi Luna.

—Me das asco, ¿¡en serio estás pensando en eso!? No te doblegues, es lo que ellos quieren y si ganan nosotros perdemos—gritó mi lobo.

—¿Así que no es una buena idea?—le pregunté.

—¡Claro que no! ¿Cuál será nuestra posición si lo haces?—contestó él.

—La de un cobarde...—susurré

—Exacto...

—¿¡Damon puedes venir!? ¡Necesito ayuda aquí un momento!—me gritó Kou desde la segunda planta. Terminé mi plática con mi lobo y fui.

No seré un cobarde...

J E S S I C A

En la mañana me sentía aún más peor que antes, apenas toqué el desayuno y me fui arrastrando los pies hasta el instituto. Aunque tenía Química Loca hoy, y es mi asignatura favorita, no tenía tanta emoción como siempre.

En el almuerzo Alexa y Jane hablaban como locas y debatían como siempre aunque yo no me uní a su conversación. Sentí a alguien detrás de mí y cuando me voltee, me sorprendí al ver a las gemelas y a Kou observándome con alegría.

—¿Qué hay, Lunita?—me preguntó Kou.

Mis amigas se levantaron y los encararon. No los culpo pero después del rechazo, los diminutivos me afectaban más de lo normal.

—¿Podemos hablar?—preguntó.

Asentí con la cabeza y los seguí junto a mis amigas y las miradas de todos en la cafetería. Respiré profundo cuando llegamos al patio central, ya casi no había nadie pero seguía nerviosa porque aquí fue mi charla con el Alpha.

Y ni siquiera terminé mi almuerzo...

Todos nos quedamos viendo un par de minutos, había mucho tensión en el aire ya que mis amigas y las gemelas no se llevaban bien: son rivales en el diseño. Cuando por fin Kou se decidió a hablar, la tensión desapareció y pudimos respirar con normalidad.

—¿Jessica, cierto?—asentí—¿Cómo estás?

—Y-Yo...yo estoy...

—Ella está bien—terminó Jane por mí.

—Estás pálida, ¿en serio te encuentras bien?—yo asentí con la cabeza. Creo que no lo convencí mucho.

—Jess, nosotros...—iba a decir Leah pero Alexa la cortó.

—Jessica—intercambiaron miradas furiosas y Leah comenzó a hablar otra vez.

—Jessica, nosotros tres te apoyamos de todo corazón y queremos hacer algo para que se reconcilien—dijo con gran calma.

¿Otra vez con esto? No entiendo por qué no se rinden.

—Ya-Ya te había dicho que yo no...yo acepté bien el rechazo—contesté desviando la mirada.

—Tenemos que irnos, Jessica—dijo Alexa y colocó su mano en mi hombro.

—¡No, espera! Lo sabemos, es solo que no nos agrada la decisión de ambos—dijo Kou—Tú lo haces porque Damon lo dijo y Damon lo hace porque su lobo se lo dice. Es la verdad.

—N-No deberían hablar a-así del Alpha—abracé más mis libros.

—Alpha o no, es nuestro hermano y sabe cómo lo tratamos. No te preocupes por eso—Kou me guiñó un ojo y creo que me sonrojé.

—¡Claro! Son de la familia real, ustedes no son castigados—comentó Jane.

—Eso no es verdad—defendió Lily.

—¿Dónde están tus marcas de golpes, loba?—le preguntó desafiante Jane a Lily. Ella por su parte solo la miró fijamente.

—Lily es una buena persona que respeta las reglas, y a juzgar por tus piernas veo que tú no lo eres—atacó Leah.

Se van a pelear...miré a Kou y él soltó un suspiro. Alejó a las gemelas de mis amigas, yo me di media vuelta y suspiré también.

—Es hora de irnos—dije bajito pero aún así me escucharon.

Todos tomamos rumbos distintos. Mientras caminaba sentí como mis ojos se cerraron de golpe, lo que hizo que tuviera que apoyarme de la pared por un minuto. Al abrir los ojos denuevo sentí un gran dolor en mi cabeza pero sino llegaba a Química Loca no sabría los ingredientes para mi próxima poción.

Estoy tan cansada...

¡Hola hola! ¡Ugh! De verdad odio a esa Leah, no entiendo porqué no se queda de su lado y nos deja a los simples mortales de este lado.

Escritora: Alexa por favor, el mensaje.

¡Oh sí, cierto! En fin!

Jessica no ha comido por dos días ¿comerá en el siguiente capítulo?

¿Kou notó algo raro en Jessica?

¿La relación de Damon es tóxica?

Capítulos gratis disponibles en la App >

Capítulos relacionados

Último capítulo