— ¿Estás despierta?
Espero unos minutos y recibo su respuesta.
—Sí, tita. ¿Qué te inquieta tan temprano? ¿Tuviste una pesadilla?
Sonrío al leer su mensaje. Me conoce tan bien que casi adivina por qué le escribo tan temprano.
— No fue precisamente una pesadilla, pero sí un sueño que me dejó inquieta.
— A ver mujer ¿De qué se trata? ¿Qué soñaste? — pregunta Tania con curiosidad.
— ¿Recuerdas que te conté sobre mi cita? Soñé con Adrien.
En cuanto envío el mensaje, suena mi celular con una llamada