El Encuentro

POR DANTE

Me levanto muy temprano, con un dolor de cabeza que es insoportable, busco algo que tomar y luego ordeno mi maleta ya que debo viajar a mi departamento de la ciudad, ya es hora de trabajar, estar en la casa me hace pensar demasiado, muchas pesadillas que no me dejan descansar, al menos ahora estaré ocupado y no habrá tiempo de pensar en el pasado Gracias al universo no volví a recibir llamadas de ese hombre, solo las que necesitaba y me mantenían informado de cosas realmente importantes.

Voy por mi chaqueta y activo las alarmas y cámaras, camino hasta el jeep guardando la maleta y mis implementos y vuelvo a entrar por mi maletín, en tres horas más debo juntarme con mi nuevo cliente asique debo estudiar bien el correo que me mando y solicitudes, para ir claro en todo. Meto en mi guardarropa y me cambio al clásico pantalón negro y chaqueta junto a un beattle del mismo tono ya que es una mañana bastante fría así como yo lo estoy por dentro desde hace ya bastante tiempo.

Cuando estoy listo salgo y comienzo el camino al lugar de siempre, dejando nuevamente mi casa vacía, solía ser un hogar feliz, lleno de vida, risas, celebraciones, ahora solo es una casa llena de recuerdos. Cité al señor Miranda en el único lugar de confianza en donde por lo regular cito a todos mis clientes aunque esta vez fue diferente ya que envió a un empleado de confianza en lugar de venir él ya que prefiere no ser involucrado en ninguna situación y es entendible, nadie quiere revelar su verdadera identidad y menos frente a un detective.

Estaciono fuera de mi local y bajo, espero ya esté aquí o no aceptare nada, les deje muy en claro que no espero por nadie, veo al guardia y lo saludo como si no lo conociera, nadie sabe que este local es mío y prefiero que siga en el anonimato ya que ha sido de mucha ayuda, tiene instaladas cámaras de seguridad infiltradas por todos los rincones además de micrófonos, siempre me cuido la espalda por si alguna vez algo llega a salir mal y me involucran en algún problema , voy hasta la mesa que reservé, la de siempre, y veo a un hombre ya sentado de contextura gruesa, pelo hasta los hombros con canas, de lejos noto su arma en un costado del pantalón y estoy seguro que esa no es la única, conozco a la gente como el, tomo un vaso con agua y me acerco lentamente, me siento en frente.

— Algo de beber – habla con su ronca voz mientras fuma

— a lo que vinimos, detalles por favor.

— ¿cuál es tu nombre?, podrías ser cualquier persona, alguien que trata de estafarnos quizá.

— Lucky, ya lo sabias. – uso el nombre con el que siempre he trabajado, jamás doy el real.

— El real – y suelta humo del cigarro frente a mis narices, me controlo para no sacarlo de su boca y tirarlo al piso.

— mi nombre es privado, tu jefe y todos lo saben, mis datos son personales, además no los necesitas. – estoy empezando a irritarme.

—Te investigue y no encuentro nada sobre ti, todos tus datos son falsos.

— ¿ah sí? Yo también lo hice y al contrario de ti encontré muchísimo. Trabajas para Ernesto Riviera, tienes un alto prontuario policial, además de estar preso y una larga lista que prefiero omitir – lo miro desafiante — pero como dije a lo que vinimos, no soy persona que pierda el tiempo o busquen a otro, aunque... nadie es mejor que yo. — comienzo a pararme, no estoy para esto, cuando oigo que habla nuevamente

— Es ella — y deja una foto sobre la mesa — mi jefe la necesita devuelta — me siento para que prosiga mientras miro la foto — escapó y estaba embarazada, no creo que ande lejos en su estado, como le dijo mi jefe su paga será muy buena si la trae devuelta con vida, a ella y él bebe.

— Y como yo le dije serán 100.000 mil euros ahora en mi cuenta y la otra mitad cuando les estregue a la chica y él bebe.

— cuando la lleve le pagara todo, puede estar seguro de eso, el es un hombre de palabra

— entonces hasta aquí llegamos, es con mis términos o pueden buscar a otra persona.

— Espere — me detuvo nuevamente —  lo llamaré.

— Que sea rápido — me siento nuevamente y espero, habla con el sin escuchar nada pero supongo que acepta

— que revise su cuenta ya está listo.

Por supuesto que reviso y me asesoro que este todo en orden, comienzo a pararme ya que mañana será un largo día y me espera un duro trabajo, tomo la foto y la guardo en un bolsillo

— ¿en cuánto tiempo la traerá devuelta?

— El que sea necesario — voy a caminar y nuevamente me sujeta el brazo

— Tiempo exacto — pregunta — necesito una fecha o usted tendrá problemas, — mis ojos se posan en su rostro casi asesinándolo, lo tomo del cuello y lo empujó hacia una pared, ya me había hartado su actitud

— el que necesite y dile a tu jefe que las condiciones las pongo yo, como les dije pueden haber inconvenientes pero que no se preocupe... Tendrá la chica — lo suelto y se arregla su sucia ropa sin decir nada

— te estará llamando... uno de los guardias la vio ese día, podría ayudar, quizás tenga algún dato que pueda servir.

— cuando lo crea conveniente hablare con el — y me voy, ya no lo aguanto, subo a mi auto y conduzco al lugar donde resido en mis trabajos.

Entro al departamento y dejo todo en su lugar, voy rápidamente hasta mi computador y apenas enciende pongo el nombre de la chica, lo primero en salir es F******k pincho y comienzo a mirar su historial, fotografías, su perfil era público, pero de no serlo tengo un programa en donde puedo revisar todo sin tenerla de amigo.

Hace muchos meses que no tiene actividad alguna, para ser exactos hace 1 año que no ingresa, me quedo observándola, en el local no pude hacerlo bien. Sus grandes ojos llaman mi atención, son hipnotizantes, su pelo castaño largo y su sonrisa perfecta — igual a ella — su tono de piel pálido, es muy joven no debe superar los 25 años — que paso — por primera vez me hago esa pregunta, jamás me he inmiscuido en los asuntos de mis clientes pero este en particular llama mi atención, ella es demasiado joven para estar involucrada con ese hombre.

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