CASUALIDAD O DESTINO

-¡Hola, papá!

-¡Hola, Daniel! ¿Qué pasa?

-Papá, ¿Cómo está la salud de Sara? Sabes que si le pregunto, ella siempre dice lo mismo y eso me vuelve loco.

-No te preocupes, todo está bajo control, además tu hermana es muy responsable con su salud, no pienses demasiado ¡de acuerdo!

-Está bien papá. ¿Tú, cómo estás?

-Por mí no te preocupes, estoy fuerte cómo un toro. Jajajaja

Con una sonrisa en sus labios Daniel le contesto: ¡Cuidado con el toro, que no se vaya a estampar!

-Menos mal que tengo un hijo filial que me puede ayudar.

-¿Tú esposa, cómo esta?

-No pienses en ella y concéntrate en buscar una novia.

-No estoy interesado en esas cosas, a parte, tengo mucho tiempo.

-Bueno, mejor dejo el tema porque contigo es un caso perdido.

-Papá, pasare a visitarte el fin de semana ¡está bien!

-Te estaré esperando. 

El padre de Daniel, Nelson Ye. Un hombre capaz y amoroso el cual era igual de frío y hermoso que su hijo. Perdió a su primera esposa de una manera muy repentina, luego de su muerte prematura se dedico en cuerpo y alma a sus hijos. Estuvo solo durante siete años, hasta que conoció a su segunda esposa, por la cual, por más que quisiera no podía sentir amor.

En el hotel, Brit se despertó gracias a la alarma de Coni, en ese momento le dirigió una mirada de reproche y la amenazo diciendo: No te dejare dormir en mi futura cama que será igual que esta. A Coni le hizo tanta gracia aquella amenaza, que se puso a reír a carcajadas.

-Solo é puesto la alarma para que tengamos algo de tiempo para hablar, sabes que no soy tan amiga de Yeni como tú y a partir de mañana vas a estar súper ocupada.

-En eso tienes razón, será mejor que no le digas a Yeni que te has quedado a dormir aquí, ya sabemos cómo es  de celosa.

-Pues no sé por qué nos cela, ¡la verdad!

-Simplemente sabe que te quiero más a ti, dándole un guiño agrego, “cuidado y te lo crees”

 Coni le saco la lengua con picardía.

Eran las 4:30 cuando Yeni llego al hotel, en ese momento las chicas estaban saliendo del ascensor.

¡Dios que puntualidad! Comento Yeni, echándole una mirada a Coni.

 La verdad el sentimiento  de las dos chicas era mutuo, pero con significado diferente.

 A Coni no le agradaba mucho porque la veía una persona  falsa y materialista, la parte liberal que tenia le daba igual, ya que cada persona es como es, pero para Coni la sinceridad en la amistad y en la vida era algo primordial.

 Y para Yeni, Coni le parecía una mosquita muerta que siempre iba de buena, tanta inocencia la ponía de los nervios y sin mencionar que tenía el favor de Brit.

 El padre de Yeni, el Sr. Gao Chen quien es CEO de una pequeña empresa, siempre la trato como una niña mimada ya que era su única hija. En su crecimiento Yeni se convirtió en una chica caprichosa y llena de prejuicios hacia los demás. Su madre la Sra. Wen Guo, hacía mucho tiempo que se rindió con ella, por más consejos que le daba  a Yeni no la importaba.

- Chicas, os parece bien comer marisco.

-Sí, es una buena elección. ¡Alabo! Coni, quien tenía la boca hecha agua solo de pensar en el marisco.

-No está mal Srta. Su. 

- Mí asistente reservo  en el restaurante  Shangri-Mu, la comida de allí es deliciosa. Hace dos años que fui a comer allí y quede encantada.

 Coni la escucho y le dijo: sí, sí, soy testigo de ello ó se te olvido que fuimos juntas, la comida esta para chuparse los dedos.

Las tres chicas esperaron juntas hasta  que llego el chofer a recogerlas. La única persona que cambio de cara al ver el coche de Brit, fue Yeni, quien no se imaginaba tal cosa, ella sabía que   Brit tenía dinero pero no esperaba que tanto. Su coche era un Maybach S600, el cual rondaba 1,5 millones de dólares. Al subir al coche seguía sin creérselo, pero lo disimulo muy bien.

 Brit, saludo a su chofer Bob Liu, muy cálidamente, le dedico una hermosa sonrisa.

Al llegar al restaurante el gerente se acerco a recibirlas.

- Buenas tarde Srta. Su. Síganme a vuestra mesa ¡por favor!

 -Gracias Sr. Feng.

 La mesa estaba situada casi al fondo de la sala, con vista a la calle y un enorme ventanal.

 Cuando el gerente las guio hasta la mesa, había una pareja que se encontraba charlando muy amenamente al fondo de la sala, No era otro que Daniel, en el momento que escucho la voz del gerente miro en esa dirección, ya que este solo acompañaba a clientes distinguidos a su mesa. Al ver a las personas, se quedo petrificado.

Sus pensamientos y emociones estaban distorsionados,  iban a mil por hora. El semblante de su rostro cambio, la chica que lo acompañaba lo noto de inmediato, al mirar al frente se encontró con la bella Brit, enseguida pregunto: ¿Te gusta esa chica?

 Poniendo los ojos en blanco Daniel contesto por lo bajo “no”, la chica le hizo una mueca y volvió a mirar a las chicas y exclamo, ¡la morena es preciosa!

 Daniel pensó, encontrarlas dos veces en un día, ¡que fastidio! Definitivamente se me quitara el apetito.

-Me disculpas un momento bebé, voy al baño.

-Ve, yo no me moveré de aquí.

-Bueno ahora vuelvo.

 Daniel se puso sus gafas de sol, simplemente no quería que esa mujer (Yeni) lo reconociera.  Estaban en un segundo piso y los baños se encontraban en el tercer piso, solo marcho para calmar un poco sus emociones.

 En cuanto Daniel marcho la chica corrió hacia Brit.

-¡Hola! Puedo preguntar tu nombre.

-¡Claro! Mi nombre es Brit, Brit Su. Encantada de conocerte ¡pequeña!

-Porque me llamas pequeña, ya soy mayor de edad. A la chica no le hizo ninguna gracia.

-Es de cariño, aunque no te conozca te ves una chica muy dulce.

-Pues sí, lo soy. Dijo ella llena de orgullo.

-Eso es bueno. ¿Y tu cómo te llamas?

-Mi nombre es Sara, un placer conocerte.

-Igualmente, ¿quieres comer con nosotras?

-¡No, gracias! Estoy con alguien.

-¡Bueno! Entonces me despido que tengo que ir al lavabo.

-Nos vemos.

 Sara volvió a su mesa antes de que regresara Daniel. Al mismo tiempo Brit, se disculpo y se dispuso a ir a los baños para lavarse las manos.

 Cuando Daniel llego cerca de los baños se encontró con el gerente, se acerco a preguntarle si por casualidad tenía algún tabaco. El gerente con gusto le regalo un cigarro. Daniel había dejado de fuma hace tres años pero por los nervios y enfados del día de hoy, volvió a tocar el tabaco. Mientras fumaba en el pasillo, Brit salió del baño, Daniel se armo de valor y al verla le pregunto: Srta. ¿Casualidad o destino?

-¡Disculpe! Brit lo miro de arriba abajo y le pareció muy guapo pero malhumorado.

 Daniel se quedo callado un segundo, la miro y le dijo: Olvide lo que he dicho, puede continuar con su camino. Daniel puso una sonrisa de medio lado la cual le quedaba extremadamente sexi, se dio la vuelta y se marcho. Brit se quedo anonadada sin saber qué decir o que hacer.

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