Richard caminó hacia el parque y de pronto encontró a Carolina, ella caminaba de prisa y él cerró su camino, cuando ella lo miró abrió ojos enormes, Richard tenía un gesot de decepción absoluta
—¡Richard! —exclamó
—Creí que estabas en la casa.
Ella bajó la mirada
—Yo… Yo… —titubeó
—Dime la verdad, viniste a ver a Saúl.
Carolina lo miró con estupor, no podía creer que él lo supiera todo
—¡Richard no es lo que crees!
—No creo nada, quiero que me lo expliques tú misma.
Ella sintió que temblaba y s