Cap. 3

Dario

Mi padre vino a buscarme a la casa de Tim, aún estaba enfadado con él y al parecer no cambiaría de opinión, aun después de dejarle en claro cuáles eran mis intenciones no desistió de querer casarme con Alina, jamás me casaría con alguien que no sea Elizabeth, ella es mi mate.

Su visita me retraso un poco, estoy corriendo en su encuentro, ya está afuera del hotel esperando por mí, se ve aún más hermosa que ayer, Linus no para de decir que la marquemos ya y se quede con nosotros por siempre, pero no puedo hacer eso, aun es joven y debe volver a su país, pensar en eso me entristece, me dejo guiar por su aroma y la abraso por la espalda mientras olfateo su cuello, eso me tranquiliza.

Hoy he pensado llevarla a mi lugar favorito, solo yo puedo llegar al rio, una vez Tim me siguió sin que lo supiera y termino perdiéndose en el bosque, nadie sabe de ese lugar y cada vez que discuto con mi padre voy a relajarme a ese lugar.

- Es una muy buena idea pero tengo que volver, me esperan en casa

- Oh, lo entiendo, claro, era de esperarse que tuvieras a alguien, eres hermosa, cualquiera tendría suerte de tenerte

Como no lo imagine, es hermosa, divertida, inteligente, amable, todo lo que un hombre desearía tener, debí tener en cuenta esa probabilidad, Linus aúlla de tristeza, por fin la encontramos pero ella tiene a alguien más, no puedo evitar sentirme mal. Sus manos tomaron mi rostro llevándolo cerca del suyo, sentir sus labios en los míos me hizo sentir que explotaría mi corazón, había oportunidad de hacer que se quedara a mi lado, pero ¿Cómo lo haría?

- Disculpa, yo… solo quería… en verdad lo siento mucho

Mi mente no funcionaba, mi cuerpo no reaccionaba, solo escuchaba a Linus en mi mente – ve por ella, no dejes que se valla – corrí tras ella tomando su mano para acercarla a mí, la volví a besar, esta vez demostrándole todo el amor que siento por ella, nos separamos por falta de aire y ella me abraso, si quería que se quedara tenía que ser sincero con ella y contarle todo

- Elizabeth hay algo que debo contarte – me miro seria frunciendo sus cejas

- No me dirás que tienes novia ¿verdad?

- No, no es eso pero… lo que te diré es un secreto para muchos fuera de esta ciudad, lo que veras ahora es lo que soy, por favor solo no me dejes

Me separe de ella lo suficiente y deje que Linus tomara el control, un gran lobo negro azulado quedo frente a ella, abría su boca para decir algo y la volvía a cerrar, su rostro reflejaba miedo, y eso me dolía, jamás le haría daño, ella es todo para mí, me acerque lentamente a ella y me recosté a sus pies, ella se acercó y comenzó a acariciar mi pelaje, no era común ver a un lobo de mi color, al menos no aquí en la ciudad.

- Eres hermoso, pero ¿Cómo es esto posible? Solo había escuchado historias, y visto películas, pero no creía que fuera real – me transforme quedando frete a ella

- Somos reales, esto es lo que soy y aún hay muchas cosas que debo contarte, pero no hoy, tendremos toda la vida para conocernos

Volví a besarla, no podía evitarlo, quería sentirla cerca de mi todo el tiempo, ella era mi mundo entero, caminamos de vuelta al hotel pues tenía que estar temprano por orden de los profesores. No quería soltarme de su abrazo

- ¿No vemos mañana?

- Si, mañana tendremos el día libre para recorrer la ciudad, con Karla queríamos ir a nadar ya que han estado caluroso los días

- Me parece una buena idea, vendré por ustedes mañana a las 10

La bese por última vez y la vi entrar al hotel, volví de prisa a casa de Tim para preparar todo, mañana sería un día espectacular, Tim vendrá con nosotros por lo que será aún más divertido.

Elizabeth

Fue una tarde maravillosa con Dario, jamás creí que me enamoraría de un hombre lobo, ni siquiera pensé que serían reales, pero así son las cosas, mañana volveremos a salir, llevare a Karla para que no vuelva a quedarse encerrada en la habitación del hotel. Entre en la habitación y ella estaba dormida, tome mis cosas para tomar una ducha antes de dormir, al salir ya había despertado

- ¿Cómo estuvo tu salida?

- Maravillosa, Karla no sé lo que me pasa, aunque no lo conozco mucho, me siento… me siento…

- ¿Enamorada?

- Si, no sé por qué, pero no quiero estar lejos de él, ¿No es extraño?

- No, no lo es

Me acerque a la puerta y la cerré con seguro, quería hablar con ella y no ser interrumpidas o que escucharan nuestra conversación, ella me miraba con duda, si parecía extraño mi comportamiento, pero es mi amiga y no tendré secretos con ella y confío en que mantendrá el secreto

- Ahora sí, ven quiero contarte algo, es un secreto, no puedes decirle a nadie, tienes que prometerlo

- Ya sabía yo que algo ocultabas, dime prometo guardar el secreto

- Hoy con Dario fuimos a un lindo rio, mientras conversábamos sucedieron cosas

- ¿Cosas? ¿Como qué?

- Lo bese, me beso y…

- ¿YYYY?...

- Esto es un secreto, te lo digo porque eres mi mejor amiga y confió en ti, Dario es un hombre lobo

- Lo se

- Si, sé que es extraño y que eso no existe pero… ¿Cómo que lo sabes?

Su rostro estaba serio y reflejaba tristeza, se levantó de la cama y fue a su maleta, de ella saco una caja café, la abrazaba con cariño, volvió a la cama y se sentó con las piernas cruzadas, me miraba luego a la caja y suspiraba, una lagrimas comenzaron a escapar de sus ojos sin su permiso

- ¿Qué sucede Karla? ¿Estas bien?

- Si, veras yo ya sabía lo que era Dario desde que lo vimos el primer día, te preguntaras ¿cómo? La verdad es que en nuestra escuela también los hay, no suelen llamar la atención por eso no lo notaste

- ¿Hablas enserio? Wuaa, debo poner más atención en las personas de la escuela, espera ¿Tú no eres mitad lobo o si?

- No, soy humana como tú, cuando entre en el primer año, mi hermano cursaba el último, él tenía un amigo su nombre era Carlos, yo tenía 15 años cuando conocí su mundo, un día mi hermano dijo que se quedaría en nuestra casa ya que al día siguiente era su cumpleaños, yo pensé ¿Por qué no lo celebra en su casa? Sería lo normal, pero al día siguiente por un par de horas salieron de casa y al volver se me acerco bruscamente, su rostro en mi cuello y sus brazos sujetándome como si fuera a desaparecer, no entendía muy bien lo que sucedía

- Dario me abraza de la misma forma, como si no quisiera dejarme

- Es cosa de mates, o parejas destinadas para que lo entiendas, después de ese día sentía que nada importaba si estaba con él, luego vino lo de su familia, veras hay ciertos rangos dentro de su mundo, el mayor es el de alfa, es como el jefe y pues Carlos era el único hijo del alfa

- ¿Por qué hablas de él como si ya no estuviera?

- Por qué no lo está, pasamos un año hermoso, todo era perfecto, pero fuimos emboscado por personas malas que le quitaron la vida por tratar de salvarme, los demás no llegaron a tiempo, ves esto que tengo aquí

- Pero eso no lo tenías antes

- Es por que la mantengo oculta, cuando un lobo encentra a su pareja destinada este la marca para que nadie se acerca a ella, es como marcar territorio, aunque no está completa, yo aún era menor de edad cuando nos conocimos por lo que él decidió esperarme a que cumpliera 18 pero era muy celoso por lo que solo me marco para que su aroma estuviera en mí y nadie se acercara, y como nunca nos acostamos la marca no se completó del todo, aun así, como el alfa no tenía más hijos que Carlos yo al ser su pareja quedo al mando del lugar, solo esperan a que cumpla la mayoría de edad que será en un par de semanas, luego de terminar la escuela me mudare con ellos para aprender

No podía imaginar el dolor que Karla sentía, perder a alguien a quien amas debe ser difícil de llevar, me mostro sus fotos, las cartas que él le escribía, todos sus recuerdos, la abrace mientras lloraba, quería que supiera que no estaría sola, yo sería su soporte, después de calmarse la convencí de salir con Dario mañana, será divertido y así podrá distraerse de todo lo que le sucede, aunque solo sea por unos momentos.

Capítulos gratis disponibles en la App >

Capítulos relacionados

Último capítulo