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EZRA ANGHEL:

Estaba resolviendo algunos asuntos en la empresa sobre la exportación de nuestros polvos a Francia y llego Thomas a mi despacho, un amigo de la infancia y la persona que me ayudo en lo que estaba metido, solo un chico supuestamente huérfano de la calle que le costo demasiado salir de donde estaba metido, hasta que me fui enterando de los monstruos que pueden llegar hacer los que nos dieron la vida en un intento para hacernos fuertes, pero hay cicatrices que nunca podrán borrar y no me refiero tanto en lo psicológico.

-Ezra quiero pedirte un adelanto -suelta de repente haciendo que lo mire como si le hubiera salido dos cabezas.

-¿Y piensas que yo te lo daré porque... ? -dejo la pregunta inconclusa en tono burlón.

-Vamos amigo en unos días habrá nueva mercancía en el club y creo que me animaré a entrar - dejo los papeles que estaba revisando encima de la mesa soltando un suspiro cargado de irritación.

-¿Nueva mercancía?-pregunto confundido.

-Si, por lo que he oído hay vírgenes esta temporada-la forma en la que habla de las mujeres me molesta.

-¿Así? - le sigo como si me importara, cuando en verdad no lo hace-bien consigue pases para ti y para mi en la primera fila, te daré lo que necesites para una - suelto pensando en poner a prueba a mi amigo, sé que no podrá conseguir entradas VIP así que no tiene caso.

-Hecho - dice sonriendo y por alguna razón me siento incómodo de que esté tan seguro.

Después de explicarle los asuntos y problemas con los de Grecia lo mande a exportar toda la mercancía a Francia. Yo deje todo en orden y fui a mi casa para cambiarme, me estaba haciendo tarde para la reunión que tengo con los encargados.

Salgo lo más rápido que puedo y manejo hasta la carretera principal que da justo a unas calles, el tránsito no ayuda a mi puntualidad y me molesta, el cielo empieza a ponerse de nubes color anaranjado dando la bienvenida al atardecer, después de conducir hasta el restaurante donde quedamos entro y le tiro mis llaves a un encargado sin esperar más sólo entro.

Camino dentro y busco a las personas que quiero encontrar justo en el segundo piso, en la sala mas privada de este local, como casi siempre.

-laylatan saeida (Buenas noches)-digo entrando al cuarto-asif ealaa altaakhir (disculpen la tardanza)-me excuso sentándome en la silla disponible en silencio.

-Ezra kunna natahadath faqat eank (Justo estábamos hablando de ti Ezra)-dice el señor que me crío los últimos años de mi juventud, me mira con una sonrisa en su rostro, no soy completamente árabe, nací aquí, pero crecí en España hasta dentro de mi adolescencia volví cuando mi padre estaba demasiado enfermo y quería verme, así que entiendo su idioma por todos estos años en este lugar, pero me quedo con el idioma más familiar para mi gusto.

-linabda baed dhlk (Comencemos entonces)- dice el otro, dando por sentado el inicio de la reunión.

Cuatro horas son las que estuve hay metido con esos hombre y cada segundo pensaba en que quería ya dejar de oír como hablan de las personas, como si fueran objetos, juguetes desechables que puedes utilizar a tu antojo y luego cuando ya no te guste o ya no te parezca atractivo lo botes como si fuera basura, a mi me trato así mi propio padre y no puedo aún así aguantar todo lo que dicen.

Recojo mi auto y manejo por las calles de Arabia de noche hasta que escucho el fastidioso sonido de mi teléfono, me estaciono en una esquina que da a unas calles de los hoteles mas económicos de la ciudad y contesto antes que cuelguen, no veo el número, ni el nombre porque enserio estoy apurado, ahora lo que más quiero es acostarme y ver una serie hasta que el sueño consuma mi cuerpo.

-Aló - digo muy a mi pesar.

-Ezra ¿Que crees?-dice Thomas jodiendo de nuevo.

-No sé ni mierda, ¿Por qué no dejas de joder al menos hasta que llegue a mi maldita casa?-digo con fastidio.

-La chica que será vendida acaba de llegar - dice esquivando mi comentario anterior.

-¿Que?- pregunto no entendiendo lo que trama.

-La chica que sera vendida idiota, me acaban de enviar una foto y..- una vibración en mi oído hace que me de cuenta que es un mensaje - acabo de enviártela, la verdad está muy buena, creo que ella sera la que estará conmigo, viene de Francia, no dice donde nació solo de donde compro los pasajes junto con una amiga.

-Thomas ¡Por qué no dejas de joder por una vez y me haces el favor de dormir de una maldita vez!-no tengo la intensión de molestarme, pero lo hago, cuelgo antes que refute una vez más y voy a mi mensajería para borrar esa puta foto, no quiero tener nada que sea de la trata de blancas, pongo el chat de Thomas y mis acciones se detienen en ese momento, miro detenidamente la foto, hay dos chicas, pero una de ellas me parece conocida, algo me dice que la he visto antes, pero no sé si puedo confiar en mis instintos ahora, sus rasgos son tan delicados, su mirada podría captar más la atención que cualquier otra cosa, no hago más que seguir mirando la foto para encontrar cualquier imperfección en ella pero no la hay, es sencilla, pero muy hermosa.

La realidad me cae de picada al leer lo que dice en la descripción de ella:

"tati dayana junz , albalighat min aleumr 19 eamana , baed alaintiha' min aldirasat , min faransa fi 'iijazat mae sidiyq , 'iidha kunt turid mzydana min almaelumat , fata'akad min aldhahab 'iilaa Riojard yawm alsabt alssaeat 10:00 msa'an."

("Daiana Jones, 19 años años, estudios terminados, viene de Francia de vacaciones con una amiga, si quiere mas información asegúrese de ir a Riojard el sábado a las 10:00pm")

Han estado siguiendo sus pasos desde antes que si quiera pisara este asqueroso país, cierro con fuerza los ojos y su mirada vuelve en mis pensamientos sin querer, frustrado tiro el teléfono en el asiento de copiloto y sigo manejando, cruzo la esquina y sigo de frente hasta pasar por un parque, cruzo a la izquierda y mi mirada recorre todo el lugar hasta que me quedo helado en mi lugar, freno de golpe en medio de la pista, no recibo golpe lo que me alivia de que nadie haya estado detrás mío en éste instante, mis ojos no se separan ni por un segundo de ella. Es igual a la de la foto, pero es como si en persona fuera mucho más hermosa, como si de una diosa se tratara, veo como arrastra sus maletas junto a otra chica que supongo que es su amiga entran al hotel hasta perderse de mi campo de visión.

El taxista que las trajo sigue en el mismo sitio, veo la placa con cuidado y me doy cuenta que la primera letra es una M, por lo que me ha dicho Thomas es que si veo una M en un auto es mejor que no me meta a menos de que sea necesario.

Asi que con duda sigo conduciendo hasta mi casa, dejo el auto en la cochera y me adentro hasta llegar a mi habitación después de subir las escaleras. Me acuesto y prendo la televisión, pero sin prestar atención a lo que dicen y me molesta porque siempre veo entre mis pensamientos esa mirada, apago de golpe la televisión y después me obligo a mi y a mi cuerpo a descansar.

«««»»»

La mañana transcurrió peor que ayer en la noche, toda la madrugada me levante porque no podía dejar de lado esos ojos marrones y pestañas largas que me desespera siempre tenerlas en mis pensamientos, el auto tampoco ha salido de mi cabeza, por alguna razón me siento intranquilo.

-Ok Ezra tu ganas, vamos la miramos un rato y nada más, te olvidas de ella-hablo conmigo mismo cabreado al parecer un maldito chiquillo de preparatoria.

El recorrido a los hoteles es de 10 minutos más el tráfico, llego y me estaciono en una esquina no tan alejada de ella, me quedo allí sin hacer nada por lo que parece ser 30 minutos cuando por fin la veo salir, viste un short azul con una blusa blanca la misma de ayer, veo como mira en mi dirección y sigue caminando, enciendo el carro dispuesto a seguirla, unas calles después me estaciono al verla entrar en una tienda, 5 minutos después la veo salir sonriendo comiendo algo, es un gesto tan infantil y atrevido cuando chupa esa cosa que me hace sonreír, ella mira de nuevo en mi dirección lo que me pone nervioso de que no haya sido cuidadoso ante sus ojos.

Cruza las calles hasta estar a unos metros del hotel, ahora estoy afuera, deje estacionado el carro y camine hasta estar un poco cerca, ella me da la espalda así que no se da cuenta de mi.

Ella mira a ambos lados antes de cruzar, pero un chirrido me pone en alerta al ver que se detiene en medio de la pista mirando al frente, mi mirada pasa de ella al carro negro que viene a su encuentro, algo desconocido invade mi cuerpo y antes de poner en orden mis pensamientos mis pasos apresurados llegan a su encuentro, envuelvo mis manos en su cintura y recibo el golpe en gran parte de mi cuerpo haciendo que el dolor incremente al estar como amortiguador.

Miro el auto alejarse y de nuevo esa estúpida M está en mi vista.

Respiro pausadamente el perfume que invade mis fosas nasales y me quedo allí por unos segundos hasta que presiento sus intenciones.

-No me mires - sé que muy a mi pesar tengo que irme y alejarme, si me mirara sería mi fin en el cargo, sé también que acabo de frustrar su primer intento de secuestro así que solo sigo respirando su embriagante perfume para guardarlo en mi memoria - eres muy hermosa Daiana -digo sin pensar, sus músculos se tensan cuando menciono su nombre - Ten cuidado - advierto para que este preparada, para que muy a mi pesar tome sus maletas y se vaya, saco mis manos de su cintura con pereza y doy media vuelta hasta hacer que me pierda de vista.

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