Los días pasaron tranquilos.
Al fin algo de tranquilidad.
Después de tantos problemas, hospitales, preocupaciones y sobresaltos, la vida parecía haber decidido darles una tregua.
Marcus trabajaba en su empresa y todo iba perfecto. Los proyectos avanzaban, las ganancias seguían creciendo y la empresa Jones-Miles se fortalecía cada día más.
Katrina también había retomado gran parte de su rutina, aunque con una enorme diferencia. Marcus prácticamente se había convertido en su sombra. Después de lo