Mi pequeño secreto
Mi pequeño secreto
Por: Alexandra Marcuñez
Sipnosis

Hola, antes que nada quería informarles que si les llegan notificaciones sobre los capítulos ya publicados es porque estoy resubiendo los capítulos, estoy arreglando el orden y editando los para que disfruten de una lectura decente. De igual forma me gustaría que me informen por si se me pasó algo, eso es todo.

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Mackeyla Stelite

Los flashes me ciegan por segundos, las ordenes se escuchan lejanas. me muevo de un lado al otro, mientras intento no caerme con los tacones, me mareo y respiro profundo.

Tranquila, todo esta bien, todo esta bien, solo cuenta hasta diez.

—Terminamos, lo hiciste increible Mackeyla—El director me aplaude mientras chifla. Asiento como respuesta, forzando una sonrisa para luego ir a mi camerino. Al entrar, los maquillajes me abruman y decido ignorarlos para sentarme en mi silla y verme en el espejo.

—Mi nombre es Mackeyla Stelite, ocupo el puesto tres en el ranking de los mejores patinadoras sobre hielo artistico, tengo 23 y trabajo duro para dejar mi nombre en alto demostrando porque me dicen Queen—Murmuro para mí misma frente al espejo.

A veces es necesario repetirmelo para recordar que soy un ser humano y no un automata. Y sobre todo, para mantener a mis demonios dentro.

El celular me suena y me estiro para tomarlo. Ok Mackeyla hagamos esto. respiro profundo mostrando una sonrisa espléndida más falsa que los te quiero de mi madre.

Al ver el nombre de mi amiga rubia me relajo un poco, al menos no tendré que mostrar una sonrisa falsa. Con pereza contesto la llamada.

—Hola, Sa....

—¡GRETTA SE VA A CASAR!.—Saluda la rubia con pijamada rosa a través del celular.

—Oh— conteste viendo como la rubia camina de un lado al otro chillando y maldiciendo al aire mientras proceso lo que solto a penas le conteste.

—¿Puedes creer que me tuve que enterar por su estúpida publicación en i*******m?—Me dice mientras sigue en crisis, se gira hacia la pantalla y me señala furiosa— ¡¿Es que acaso se le olvido que tu y yo existimos!? ¡¿Esta loca!?

Me salgo de W******p para entrar a I*******m y comprobar lo que dice Sara. Si, lo es, en mi inició aparece una foto de la pelinegra con un chico arrodillado frente a ella, poniéndole un anillo, Mientras atrás de ellos, se ve una muy hermosa noche estrellada de navidad.

Vaya, si que se quiso lucir, algo cursi y cliché.

—No lo entiendo ¿Que le hicimos?

—Tal vez solo se le olvido—Hablo por fin empezando a quitarme el maquillaje, no soy muy fan de este, desde niña lo he odiado—No puedes alterarte, espera a que nos explique...

—¿¡Que espere!? ¡¿Tú cuánto más quieres que espere!? —Mueve sus brazos dramáticamente mientras aumenta el tono de voz—¡Duro un jodido año para decirnos que tenia novio!

Y si, lo recordaba muy bien, nos enteramos cuando hicimos llamada grupal y quien contesto el teléfono fue un chico de cabello chocolate y ojos miel, quien abrió en grande sus ojos en el momento que Sara se subió la camisa y grito.

¡Mira mis tetas tatuadas Gretta! 

La verdad, solo son dos estrellas a cada una de sus tetas, pero ella piensa que es la gran cosa, la verdad es que no.

El pobre chico tiro el celular cuando Gretta apareció en pantalla y le grito a Sara que se bajara la camisa, mi amiga solo le contesto con un ¡Coño, me vio, las tetas!

Luego de eso «Y que el pobre se recuperara de su trauma» Gretta nos lo presento como su novio, cosa que hizo que Sara gritara como hace en estos momentos, pero con algo diferente, porque ella luego le grito un ¡Coño, tu novio me vio las tetas! Y empezaron a pelear.

El pobre solo las veía confundido. Yo moví mi mano en forma de saludo, cosa que el respondió y mientras Sara y Gretta peleaban él y yo hablábamos como personas normales.

Ahora, es extraño ver que se han comprometido. Seguramente Gretta nos llame luego, «Cuando a Sara se le pase sus aires asesinos »

Me deshago de la joyería y luego voy a quitarme el vestuario, el vestido me aprieta hasta tal punto que pienso que voy a explotar.

—La verdad ya ni siquiera se, si molestarme o emocionarme —Interrumpo sus maldiciones mientras tomo la americana blanca.

—Ahg, que mas da, es una boda—Veo como se tira en la cama de su habitación —Una boda... Joder, es que no me lo creo. ¿Como se va a casar? ¡Ella dijo que nunca se casaría! M*****a mentirosa ¿Ahora como haremos querida perra menor?—Se levanta sobre sus codos para luego dejarse caer— ¡Hemos perdido a nuestra perra mayor!

—Bueno, al menos tendremos un policía al cual llamara cuando te lleven a prisión.—La mire con una sonrisa divertida antes de dar un salto y señalarla—¡Con su ayuda ya no tendré que pagar tu fianza!

Ella abre sus ojos y se sienta en la cama—¡Joder, Si es cierto!

Me río por dentro al ver su cara de emoción, dios dame paciencia con esta chica para seguir tolerándola un tiempo más.

—¿No tenias que escribir una nueva canción para el álbum? —Pregunto cambiando el tema y Sara bufa, —¿Que pasa perra del medio?

—No se que hacer—Lloriquea—Quiero escribir algo cursi, pero lo único que termino escribiendo es que quiero que me den como cajón que no cierra y duro contra una mesa—Me río ante lo que dice—¡No te rías! ¿No ves que estoy en desgracia?

—Si quieres escribir sobre sexo, hazlo.

—Es que no se....

Bufo y veo hacia la pantalla, tiene una de sus uñas entre los dientes mientras mira a varias direcciones de forma rápida. Sonrío con diversión antes de soltar.

—Ni que no supieras como hacer una mamada Sara—La muy Zángana se ríe y muerde su labio—Venga, mientras no pongas el nombre de uno de tus ex, creo que todo va bien ¿No?

—Ya, ya . estoy cansa de de hablar del álbum—Una sonrisa como la del gato de Alicia en el país de las maravillas aparece en su rostro.

Frunzo mis cejas sin entender su cambio de humor tan repentino—¿Que?

—¿Tu sabes lo que significa boda?—Habla como estúpida sin borrar la sonrisa. La miro unos minutos procesando lo que acaba de decir, mientras término de ponerme los pantalones.

Espera....

¿Boda? Boda..... Vestido de novia.....ramo de flores... Madrinas de honor... Madrinas... Despe....

Joder.

La miro con pánico pensando negarme pero es tarde, la tarada ya esta chillando como puberta de 15.

—¡Despedida de soltera baby!—Salta como retrasada mientras se rie .

Niego poniéndome las timberlan, despedida de soltera. Solo ella se le ocurre comprometerse en pleno 2020. Tomo mi bolso preparándome para salir e irme al departamento, donde la chica del teléfono me espera.

Niego tomando mi bolsa para salir de ahí, camino ganando miradas de las personas que caminan de un lado al otro,veo a las modelos sonreírme y les regreso el gestos.

Me despido de Giovanni, el cual se queda hablando algunas cosas en el celular con Giana, la cual me dice que mañana tendré otra sección con alguna empresa de no sé qué.

—Vegas, vegas—La rubia bitores como si estuviera en la copa del mundo—¡Vegas! ¡VEGAS!

—¡Sara!—Regaño. Ya que por su culpa, muchos, por no decir todos, los que se encuentra en el estudio me están viendo—¿Quieres callarte?

—¿Como me pides eso Queen?—Me mira ofendida llevándose la mano al pecho —¿Sabes? Ya ni molesta  me encanta, necesito ese viaje a las vegas baby, con hombres precioso, bronceados, con músculos y muchos centímetros en sus pe...

—Ya, lo pillo—Sara se ríe y pongo los ojos en blanco, dios, de verdad que no se como la tolero.

«No puedes deshacerte de ella ni porque quieras Mackeyla, siempre van a estar alli»

Recuerda mi subconsciente, bufo y el aire frío de diciembre se cuela por mis huesos al salir. La nieve cae a mi al rededor. Suspiro y este se hace visible.

Mis guardaespaldas se me pegan como moscas mientras siento como todos mis músculos me piden clemencia, con cada paso que doy, siento que voy desfallecer.

—¡Mackeeeeyla!

—¡¿Que?!—Veo a la rubia la cual se queda en silencio ente mi grito, me mira entre ofendida, divertida y dolida.

—¿Por que me gritas? Prestame atención perra, te estoy hablando.

Cuenta hasta diez, cuenta hasta diez....

—¿En que estabas?—Camino hasta el auto negro que me espera. Sergio, mi conductor me sonríe y se la devuelvo.

Entró al auto escuchando a la tonta de mi amiga, le pido a Sergio que suba el vidrio, ya que estoy segurisima que la tarada no va a disimular lo que dice.

Cuando mi trasero toca el asiento acolchonado suelto un suspiro que suena a gloria, puedo sentir mis piernas palpitar al igual que mis pantorrillas, el ligero sudor en mi cuello desaparece ante el aire acondicionado, descanso mi cuerpo del asiento de cuero mientras escucho a la mujer.

—¡Necesitamos ir a las vegas!

—No voy a ir a las vegas—Murmuro con los ojos cerrados, mis sienes palpitan con punzadas fuertes que me llevan a recuerdos horribles de mi infancia que me obligo a encerrar en ese baúl escondido en uno de las esquinas de mi subconsciente.

—¡Mackeyla!—Me chilla trayéndome a la realidad —Lo necesitas.

—No lo necesito....

—¡Neceistas ir a las vegas para que te metan una verga!—Grita poniéndose de pie para dirigirse a la cocina caminando como pato—¡Una verga quilometrica de 45 centímetros!

—Eso no existe, Sara —Murmuro con diversión.

—Pero si antojas—Me mira coqueta mordiéndose el labio.

Vivo con una enferma adicta al sexo, tengo mil pruebas y cero dudas.

—Esa cosa hasta pasaporte tienen —La rubia se rie llevándose una coca-cola a la boca mientras suspira viendo a la nada—¿Que?—Pregunto al ver cómo se queda mirando a la nada.

—¿Y si encuentro al amor de mi vida en las vegas?—Dice viendo concentrada la pared. Frunzo el ceño.

—Sara...

— Y me secuestra porque se obsesiono conmigo y tiene pinta de empresario, pero la verdad es el líder de una mafia, es toda una bestia en la cama y me hace ver las estrellas y más allá con su polla echa por el mismísimo lucifer.

—Creó que has visto ya demasiado 365 días, Sara —Ella bufa y sonrió divertida—No vas a encontrará a ningún mafioso.

—Ya conocí a una y he conocido a muchos—La miro mal y ella rueda los ojos—Mackeyla, sabes que en algún momento....

—¿Pollo o alitas?—Cambio el tema con rapidez y lo logro ya que, los ojos le brillan y chilla diciendo que alitas. Le pido a Sergio ir a comparar las alitas.

Las voy a necesitar.

Por el retrovisor veo como las tres camionetas negras se nos pegan y siguen hacia donde vamos.

Esto será algo largo.

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