POV Camila
Lorena descuelga al segundo tono.
—Camila.
—¿Tienes media hora?
—Tengo toda la tarde. ¿Dónde?
—Tu café de la calle Augusto Figueroa.
—A las cinco.
—A las cinco.
Cuelgo.
Son las dos y veinte de la tarde de un miércoles. He pasado tres horas desde la conversación con Diego sentada en distintas habitaciones del apartamento sin hacer nada productivo. He intentado abrir un plano del nuevo proyecto del consorcio. Lo he cerrado a los cinco minutos. He intentado leer el libro que tengo a med