POV Camila
Es la profesora del colegio quien me lo dice.
Martes por la tarde. Cuatro y diez. Voy a recoger a Sofía del taller de música extraescolar y la profesora me intercepta en el pasillo del segundo piso, con la carpeta de tutoría bajo el brazo y la expresión de alguien que está calibrando si la conversación que va a tener cabe o no entre el aula y la salida del colegio.
—Camila. ¿Tienes un minuto?
—Sí.
—¿Puedes pasar al despacho?
Pasamos al despacho de tutoría. Se sienta. Me siento. Saca