POV Gael.
—¡No la vayas a perder de vista, tengo que saber más de esa mujer! ¡Acelera!
No quité mi vista de ese automóvil ni un segundo, ella conducía a prisa, al parecer se había percatado de que la seguía.
—Señor, ¿Si le sueno el claxon, para que se detenga?
—No, ella quiere jugar al gato y al ratón.
Sentado en la parte trasera de mi vehículo, sentía que la sangre me hervía en las venas.
Era una sensación extraña que no había experimentado en muchos meses.
Mis ojos estaban clavados en esa