Mundo ficciónIniciar sesión—- Hija, ¿te queda mucho para llegar? tu padre y yo ya estamos a punto de ir a la convención – me dijo mi madre.. Mi padre se llama Lorenzo Fernandez, es un importante CEO de las industrias de Topografías SMITH. Una importante empresa que tiene Franquicias en casi todo el mundo. Mi madre se llama Esther Davis, es una de las damas más queridas por la Elite de Nueva York, y yo Rebeca Fernandez, soy una especie de Emisario de las Empresas de mi padre, Ahora mismo estoy en un avión volando desde las FILIPINAS hasta NUEVA YORK, donde esta noche se celebra una convención muy importante y donde van a nombrar y premiar a Mario Sullivan como el CEO más importante de las Empresas Sullivan y Nietos. Tengo veinte y dos años y mi padre desea verme casada pronto, por eso tiene tanto interés en que vaya a esa convención. .---- Habrá partidos muy buenos hija y seguro que cuando te conozcan, te pedirá matrimonio más de un CEO (me dijo mi padre cuando me obligó a dejar mis vacaciones en Filipinas para reunirme con ellos en esa convención) Pero yo no estoy interesada en casarme todavía, Bueno esta es mi historia y si me tengo que casar, espero que sea guapo y buena persona, no quiero nada más, porque dinero y estatus ya tengo y no me hace falta ningún hombre en mi vida para ser feliz. Pero me lleve una sorpresa cuando apareció su antigua prometida por sorpresa, ¿que explicación me dará Mario entonces?
Leer másEl avión aterrizó en Nueva York con algún problema pues las pistas estaban nevadas completamente.. Pero todo fue muy bien cuando aterrizamos, en la terminal mi amiga y consejera Marta pudimos ver a uno de los choferes de mi padre con un cartel en sus manos donde estaba mi nombre escrito. Nos acercamos a él riéndonos, pues era gracioso ver al pobre hombre con un trozo de cartón encima de su cabeza con el frío que hacía.
—- Hola Max, baja ese cartón anda, si te vieras no lo volverías a hacer — le dije riendo.
Nos fuimos de la terminal hacia donde estaba la limusina, nos abrió el chofer la puerta y guardo nuestro equipaje en el maletero del coche, subiendo el tambien al coche seguidamente.
—- Señorita Rebeca, su madre me ha dejado encargado que les diga, que el vestido que tienen que llevar a la convención, lo tienen bien doblado en el estante de la limusina —- me dijo
—- Gracias Max, por favor cierre la ventanilla de la limusina, que nos vamos a cambiar de ropa —- le dije a mi chofer.
El chofer cerró la ventanilla y así ya pudimos cambiarnos la ropa que llevábamos, poniéndonos el vestido de fiesta que mi madre nos dejó en el vehículo, ayudándome mi amiga a pintarme un poco, porque el viaje fue muy largo y tenía algunas ojeras. Max paró el vehículo en la misma puerta del hotel, el chofer nos abrió la puerta bajando mi amiga y yo. Entramos en el hotel dirigiéndonos a la sala donde estaban todos los invitados. Nos quedamos mirando buscando a mi padres, viendo que se ponía enfrente nuestra un hombre de unos treinta y pocos años, nos quedamos los dos mirándonos, fijándome en sus rasgos. Ojos de color verdes esmeralda, pomulos bien marcados, labios no muy gruesos, ancho de espalda, pues el traje se le sentaba bastante bien y se no notaba lo musculoso que era.
—-- Buenas noches señoritas, permitan que me presente me llamo Mario Sullivan, ¿están esperando a alguien?¿Las puedo ayudar? —- nos preguntó.
—- Si señor Sullivan, por favor buscamos al señor Lorenzo Fernandez —- le respondi.
—-!! Hija aquí cariño¡¡ —- nos dijo mi madre moviendo sus manos para que viera donde se encontraba..
—- Con permiso señor Sullivan mi madre me está llamando —- le contesté marchandonos mi amiga y yo hacia donde estaban mis padres.
Ya estando al lado de mis padres, el hombre que se nos presento se acerco a donde estabamos, saludando a mis padres,
—-- Hola Mario, felicidades, creo que no han podido darle el premio a otro Ceo, te lo has ganado merecidamente te felicito de verdad —- le comento mi padre.
—- Muchas gracias Lorenzo, yo también le felicito porque tiene dos hijas preciosas — le dijo Mario.
—- No, yo soy — le di un codazo a mi amiga, mirándome ella confundida.
—- Gracias señor Sullivan, perdone creo haber visto a un amigo que hace tiempo no nos vemos, vamos Marta —- le dije a mi amiga
—- ¿Por qué me has dado el codazo? —- me preguntó Marta.
—- No ves lo creído que parece, deja que siga creyendo que mi padre tiene dos hijas — le dije riendo.
—-- Señor Fernandez, ¿sería posible que habláramos un dia de negocios? tengo pendiente un viaje a Las Vegas, pero necesito una persona que me ayude a cerrar el negocio y sus hijas me han parecido que saben bastante y están muy bien preparadas — le dijo Mario.
—- Oh no Mario, solo tengo una hija, se llama Rebeca, mi niña es aquella precciosidad que tiene el vestido de color verde esmeralda y la verdad que si, ella suele conseguir algun contrato que la verdad los inversores no lo ven muy claro, pero confio mucho en mi hija —- le dijo mi padre saludandome con una copa de champagne en su mano.
—- De todas formas lo felicito Lorenzo su hija es preciosa, bueno si no le importa mañana lo llamo y ya hablamos de negocios —- comentó Mario.
—- Ven a casa mañana Mario, ¿te parece bien mi amor? —- le pregunto a mi madre..
—- Claro Mario ven a comer con nosotros, no nos vemos mucho pero te conocemos desde que empezastes en este mundo, estaremos encantados de tenerte en casa —- le dijo mi madre.
—- Gracias Esther, allí estaré al mediodía y gracias —- contestó muy amablemente Mario.
La gente empezó a sentarse en las mesas para cenar, donde me dio por reír, pues sí, estaba acostumbrada,, pero al ver a los camareros ir de aquí para allá sin parar en toda la cena, me daba algo de pena, pero cada uno tenemos un trabajo para vivir y ese era el trabajo de lo sommeliers y de los camareros. Una vez terminada la cena, un presentador subió al escenario para hablarnos un poco de las empresas que el CEO galardonado trabajaba, después vino el nombre y como no, era Mario Sullivan, este subió sonriendo, fijándonos Marta y yo en cómo las jovencitas que habían en la sala, lo miraban ilusionadas y se emocionaba al ver un hombre tan guapo.
—- Me gustaría tenerlo como yerno Rebeca, es trabajador, listo, rico y con un buen futuro que darte, — me dijo mi padre.
—- Gracias papa, pero por ahora no me interesa ningún hombre, estoy muy bien sin preocupaciones, pero te lo agradezco —- le dije.
—- Pues hija, mañana espero que te comportes, lo hemos invitado a comer en casa —- me dijo, dejandome sorprendida,
—- ¿Qué has dicho? vosotros queréis casarme, ¿pero me habeis preguntado que quiero yo? — pregunte
Cuando me quise levantar al día siguiente, note que casi no podía moverme, me dolía debajo del vientre tanto que, enseguida me puse la mano llorando pensando en Mario.—-- No bebe, no te vayas papá y yo te queremos, por favor aguanta Rebeca —- me decía a mi mismaConseguí coger mi móvil de encima de mi mesita para marcar el número de Mario, pero contesto Katia, asi que termine la llamada, mire mi teléfono y el que tenía más cerca era a Duncan, no pensé ni quise decirle nada a Danko, le marque contestando él enseguida.—- Hola Rebeca, ¿estás bien? —- me pregunto.—- Duncan por favor, no estoy bien, ven o llama a una ambulancia para que venga por favor, no quiero perder a mi bebe, ayudame Duncan— le dije llorando, porque el dolor cada vez era más fuerte—- Cálmate mi amor, no tardo nada, enseguida estoy en tu casa — me dijoComo pude me levanté de la cama, el dolor me estaba haciendo perder el aire, pero sabía que tenía que llegar a la puerta, tenía que abrirle a Duncan. Apenas me falt
Mi esposo y yo nos quedamos mirándonos fijamente, hasta que el apretó sus labios a mis labios, aunque le di varios puñetazos para que se apartara, Danko era demasiado fuerte, cuando por fin separó sus labios, me miró con el ceño fruncido.—- Aquí mando yo, que se te meta en la cabeza que soy tu esposo y se hace lo que digo o te juro que lo pasaras mal ¿y tu no quieres eso, verdad? —- me pregunto.—- No soy tu criada, soy tu esposa y no puedes obligarme a nada —- le dije, escuchando cómo reía.—- Mi esposa dices, bien, veremos si no te puedo obligar a nada, ahora te vas a levantar y poco a poco te vas a ir quitando la ropa, por estar encima de ti, tengo la polla dura y quiero follarte, anda empieza a hacer lo que te he ordenado. —- me dijoDanko se apartó de mí, me levanté y me fui corriendo al dormitorio cerrando la puerta con el pestillo, sentandome en el suelo, con las rodillas dobladas —-!! Rebeca abre la puerta ¡¡, te lo advierto y será mejor para ti — gritó mi esposo.pero no le
Mi esposo y yo nos fuimos de la casa, subimos a su coche, para llevarme como le pedí a donde vivían mis padres, una vez que llegamos, bajamos los dos, toque el timbre abriendo mi nana.—- Señora, su hija y su esposo están aquí —- dijo sonriendo.Conforme pasamos dentro de la casa, mi madre salía del salón. Nos abrazó y nos dio un beso mientras sonreía. —-- Que alegría teneros otra vez en casa ¿qué tal el viaje Danko? supongo que bien, sois recién casados — nos dijo mi madre sonriendo.— La verdad que todo ha sido como se planeó, ahora tengo que marcharme cariño, te recogeré para ir a comer —- me dijo Danko dándome un beso en los labios.Nada mas marcharse, cogi las manos de mi madre para entrar en el salon, sentandonos en el sofa.—-- Mama Danko no es lo que parece, estoy arrepentida de haberme casado con él, no tenía que haberlo hecho por despecho, Danko es muy posesivo y muy rudo conmigo.---- comente.—- Cariño, apenas os conocéis, con Mario te sucedía lo mismo, tienes que ser una
La luna de miel se terminó y aunque volvimos a Nueva York, me tuve que ir con mi esposo a su casa, era desde luego mucho más grande que la mía, tenía cuatro sirvientas y tres mayordomos. El coche paró en la misma puerta de la mansión, abriéndonos el chofer la puerta del coche, bajando los dos, Nada más dimos dos pasos hacia la entrada y estaban los sietes criados en la puerta, dándonos la bienvenida, haciendo que diera vergüenza. Entramos en la casa, dándole Danko el abrigo a una de las sirvientas acercándose mi esposo a mí para susurrarme al oído.—- Ahora la sirvienta te acompañará a nuestro dormitorio, date un baño y espérame en la cama, voy yo un momento al salón, ahora subo — me dijoUna de las sirvientas me enseñó donde estaba el dormitorio principal, marchándose después, entre en el cuarto de baño, abri los grifos de la bañera y cuando ya estaba preparada, me quite la ropa metiendome dentro, apenas habían pasado unos minutos, apareció Danko en el cuarto de baño desnudo, metiénd
Último capítulo