Porque así lo quiso el Destino

Porque así lo quiso el DestinoES

Mariam Abdulhay  En proceso
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Resumen
Índice

Y aquella vieja frase de “Somos los arquitectos de nuestro propio destino” nunca pudo ser tan real, porque lo más maravilloso es que lo que está destinado a suceder siempre encontrará una forma única y mágica de manifestarse. ¿Qué dirías si el destino cruzara una y otra vez a una persona en tu vida?¿Y si él se divierte atravesando personas al azar, haciendo que compartan algo en común que, al final, terminará siendo una casualidad más que vanal, con efectos a largo plazo y que sin dudas se volverá inolvidable? Frida y Edgar se conocieron desde niños y no, no un amor cliché y típico de vecinos que crecieron juntos, sino algo más… Tétrico. Un 7 de mayo el padre de Edgar y la madre de Frida fueron enterrados, uno junto a el otro, luego de ser preparados en la misma funeraria. Ese día los marcaría para siempre y también a su amistad. Amistad que con el tiempo escala a algo más y cuando Frida planea confesar su amor, algo sucede. Pero el tiempo pasa y el destino va pacientemente hilando la tela de sus vidas, hasta llevarlos a toparse una, y otra, y otra vez. ¿Serán Frida y Edgar capaces de hacerle caso al corazón? ¿El destino o su decisión es quien le llevará a ser uno?

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SINOPSIS
¿Qué es una pareja por destino? El amor por destino es un fuerza poderosa que emana de lo más profundo de tu ser, es un amor que nace de la nada y viene de las energías que fluyen de la naturaleza de vidas pasadas que ya han decido que tú y esa persona estén unidad, por ello todas las fuerzas se unen para que ese evento pueda darse.Y aquella vieja frase de “Somos los arquitectos de nuestro propio destino” nunca pudo ser tan real, porque lo más maravilloso es que lo que está destinado a suceder siempre encontrará una forma única y mágica de manifestarse.¿Qué dirías si el destino cruzara una y otra vez a una persona en tu vida?¿Y si él se divierte atravesando personas al azar, haciendo que compartan algo en común que, al final, terminará siendo una casualidad más que vanal, con efectos a largo plazo y que sin dudas se volverá inolvidable?Frida y Edgar se conocieron desde niños y no, no un amor cliché y típico de vecinos que crecieron juntos, sino algo más… Tétrico.Un 7 de mayo el
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1
"Ahora, se ha apoderado de nosotros algo tan triste que nos deja sin aliento. Y ni siquiera podemos llorar." Charles Bukowski -FRIDA- Funeraria One Paradise Usaba un vestido que tocaba mis rodillas, era totalmente negro y de mangas largas. Ese nombre me parecía tan estúpido. ¿Por qué un conjunto de salas velatorias llevarían ese nombre? Suspiré tomando la mano de mi padre. Él me necesitaba dentro y lo seguí con calma. Mi familia estaba por doquier. Todos se habían reunido y me miraban apenados. Bajé la cara, sabía por qué lo hacían. Siempre me habían halagado cuánto me parecía a ella y ahora… Ahora mi físico era trágico. Mamá murió y no había nada que pudiera hacer al respecto. Mis ojos picaron mientras acompañaba a papá que hablaba con el encargado de el lugar. –Mi hija la verá y después… Pueden llevársela– le escuché decir y lo miré. Me devolvió el gesto con seriedad. Me daba miedo verla. Ese accidente tuvo que… Tuvo que dejar marcas en ella. ¿Y si no la reconocía? ¿Y si m
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2
Los días son cálidos y las noches turbias. No sé cómo eso me llegaba ahora mismo al pensamiento pero era algo que mi madre decía seguido. Los días son cálidos y las noches turbias. ¿Qué quería decir con eso? –Hola– le saludé y él secó su rostro con brusquedad poniéndose de pie– Oye, no te vayas– le pedí, odiaba alzar demasiado la voz y atraer la atención pero parecía tan necesitado de esa banca como yo– ¿Podemos compartir asiento?– le pregunté y él asintió secamente desviando la mirada al suelo. Me senté a su lado, a lo lejos viendo a mi familia despedir a mi mamá. Era tarde, su alma se había marchado ya y nada de lo que hicieran con su cuerpo la traería de vuelta por lo cual, no me importaba. –Mi papá murió– dijo al cabo de unos minutos e incluso me sorprendió que me hablara. –Pues supuse que algún familiar habías perdido– respondí como si nada– Ningún chico viene a pasar su tarde aquí en el cementerio como si nada. Él sonrió un poco, una mueca apenas perceptible pero que a m
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3
-EDGAR- –No puedes estar desvelándote– me resistí al impulso de blanquear los ojos ante el regaño de mi tía y continúe desayunando– Sé que eres un chico listo, Edgar y por eso no puedo aceptar que me des más cargas– afirmó poniendo las manos en jarras– ¡Carajo, que no es justo, hombre! Suficiente tengo ya con tu mamá en ese estado– apreté los puños. Mi madre había tenido un intento de suicidio aquella madrugada y de no haber sido porque yo estaba despierto chateando con Frida algo malo habría ocurrido… Algo más malo, quiero decir. –Lo lamento, tía– dije sin sentirlo de el todo. Alcé la cara y la miré– No te preocupes por mí, puedo cuidarme solo. Ella me miró consternada y se acercó a mí tomando mi rostro con ambas manos. –¿Sabes que te quiero? – Asentí aunque se me hacía un poco difícil tomando en cuenta que sostenía con fuerza mis mejillas– Escucha, yo sé que lo que estás viviendo no es lo más convencional que le ocurre a los chicos de tu edad, y lo siento muchísimo, mi amor, Edg
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4
DOS AÑOS DESPUÉS:-EDGAR-Era de nuevo aquella fecha. Aquella estúpida fecha en donde se celebraba un año más de la muerte de papá. No podía creer que el tiempo pasara tan rápido, ¿Había hecho algo importante en el transcurso de los meses? Digamos que sí, porque he sobrevivido y eso, en sí, es un milagro.Lo único bueno, pensaba mientras aplicaba gel a mi cabello y lo moldeaba con dedicación frente al espejo, lo realmente bueno y que me confortaba de una forma inexplicable era que, como el último siete de mayo, Frida estaría ahí, con un precioso ramo de flores para adornar la tumba de su madre, justo a un costado de la de papá.Vivíamos en lugares bastante apartados por lo que nuestros escasos intentos de encontrarnos habían sido bastante fallidos al terminar casi siempre siendo descubiertos por su padre. La reprimenda incluía un par de semanas sin hablar con ella y honestamente era bastante tortura para ambos.Pero todo cambiaba los siete de mayo. Era un buen día, dejando de lado lo
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5
-FRIDA-Cepillé mi cabello utilizando los dedos con aire ausente. Papá conducía silencioso como siempre mientras el auto y mi propia piel se impregnaban de el intenso olor a humo de su cigarrillo. Sus mejillas eran dos huecos hondos así como sus ojos, el cabello era quebradizo y se podía ver a leguas los espacios de calvicie en él. Ya no era ese guapo y sonriente caballero que bailaba con mamá por toda la casa, era más un fantasma que deambula por obligación y no por gusto, hasta que llegue el día en el que por fin salga de su limbo.–¿Y qué tal la escuela? – sonreí de medio lado ante su pregunta. Pocas veces coincidíamos en horarios en los que ambos estuvieramos conscientes de la presencia del otro. Mientras él trabajaba todo el día y salía a tomar de noche volviendo a casa bien entrada la madrugada, yo estudiaba, cuidaba de que las cosas no estuviesen tan desordenadas, hacía mis deberes y charlaba casi a diario con Edgar. Si quería hacer su esfuerzo en un sólo día al año no soy nadi
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6
Mis ojos se cerraron sin siquiera notarlo y fue en ese momento que escuché una voz que se me hizo familiar.–Frida, hola– me giré y con un poco de sorpresa me di cuenta de que ahí estaba Edgar. Me alejé de papá para acercarme y saludar a aquel amigo que había sido un gran apoyo en mi sanación así como yo en la suya. En un abrazo cariñoso nos saludamos y me di cuenta, con todo y mi mente de niña, que nuestra conexión no era igual a las demás amistades de los niños de nuestra edad.-EDGAR–Para mi alivio, tanto mi tía como mamá estaban inmersas en su dolor y en atender la cama eterna de mi padre, aquel nombre pesimista se lo puso mi madre una vez, recordando con lágrimas en los ojos el cómo papá y ella se prometieron nunca separarse y ella decía que cuando muriera, porque pronto lo haría según sus propias palabras, irá a descansar al mismo sitio que él. La pregunta que siempre me hacía era ¿Y yo? ¿Qué hay de mí? ¿Qué hay de mi hermana? ¿Que no piensa en nosotros dos?–Es tan bueno verte
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