Una mujer sin corazón

Una mujer sin corazónES

Anbeth Coro  En proceso
goodnovel18goodnovel
0.0
Reseñas insuficientes
9Capítulos
1.0Kleídos
Leer
Añadido
Denunciar
Resumen
Índice

A mí nadie me rompe el corazón, porque me he encargado de sacármelo del cuerpo, yo sólo me divierto con los hombres y a la mañana siguiente los desecho, yo no creo en el reciclaje ni en las repeticiones. Así que no necesito una segunda vez con nadie. Yo sólo vivo para follar, no más y no menos. O eso pensaba hasta que se entrometió en mi plan perfecto, el hombre perfecto.

Leer más

También te gustarán

Comentarios Deje su reseña en la aplicación
No hay comentarios
9 chapters
Sobre cómo un plan perfecto es imperfecto
Sobre cómo un plan perfecto es imperfectoHay que vivir para follar.No sé si lo escuché en una canción, en una película, la radio o me lo inventé sola. Pero era el refrán con el que vivía mi vida.Vivir para follar.Vivir para divertirte.Vivir para pasártelo en grande.Vivir para ser libre.Vivir para eludir el peso del compromiso y las rutinas.Y yo quería eso, mierda, yo quería sólo eso. Diversión, risas, libertad. Que es lo opuesto a las relaciones donde todo es dolor, lágrimas y cadenas. Y antes de que me llames puta libertina déjame explicarte un poco el porqué vivir para follar era mejor que sobrevivir para amar. Porque en mi familia existe una maldición. Todas las mujeres de ella terminan solas o con el corazón roto.Sólo ve a mi madre, mi padre biológico la abandonó el día en que yo nací. Mi nacimiento creo una ruptura amorosa, mi nacimiento fue el mismo día en que ese idiota le rompió el corazón a mamá.O vayamos a la historia de la abuela: cinco hijos y un esposo que fue a
Leer más
Sobre cómo un baño apestoso, un extraño repulsivo y un caballero sobrio es demasiada mala suerte para una noche
Sobre cómo un baño apestoso, un extraño repulsivo y un caballero sobrio es demasiada mala suerte para una nocheEntró primero él al baño de hombres y lo seguí yo entre risas. Puede que no fuera tan guapo pero parecía atrevido, y me gustaban los hombres atrevidos. Significaban que estaban acostumbrados a citas de una noche y no llamar al día siguiente. Yo quería eso. Buen sexo sin obligaciones ni un desayuno desabrido por la mañana.Comenzamos a besarnos contra la puerta de uno de los baños individuales. El lugar era asqueroso y apestaba un poco pero nunca había follado en este baño. He follado en otros baños, pero en este jamás. Así que sólo quería tacharlo de mi lista de lugares pendientes. Los treinta estaban a la vuelta de cuatro años y yo tenía ganas de vivir. De vivir y de follar.El sujeto, a quien estaba segura de no haberle preguntado el nombre, agarró mi cuello mientras succionaba el lóbulo de mi oreja, apestaba a alcohol, pero estaba acostumbrada al olor rancio del sudor y a
Leer más
IIISobre cómo un don perfecto y una señorita imperfecciones eran un duo imposible
IIISobre cómo un don perfecto y una señorita imperfecciones eran un duo imposibleLucas era… ¿cómo podría describirlo sin parecer una completa idiota? Un niño. Era un niño. ÉL creía en una serie de tonterías y cursilerías imposibles. Posiblemente él había sido el influyente principal en Leonardo. Leonardo, mi hermano mayor por seis años y quien estaba a punto de casarse, podría apostarme todas mis zapatillas a que Lucas fue quien lo asesoró a elegir el anillo de compromiso y lo motivó con ideas para esa propuesta cursi con fuegos artificiales.¿Quién putas usa fuegos artificiales? Mi hermano no. Lucas lo haría. Y por lo tanto Leonardo lo hizo. Ugh. Aunque tal vez Leonardo es tan cursi como Lucas, no hay remedio para ninguno de los dos, no se llega a esa edad con todas esas absurdas y ridículas ideas para que alguien les haga cambiar de parecer. Estaban jodidos, aunque ninguno de los dos quería darse por enterado.Por ejemplo, Leonardo cree que Daiana, su prometida desde hace cinco m
Leer más
IV Sobre cómo don perfecto podía ser perfectamente puntual
IV Sobre cómo don perfecto podía ser perfectamente puntualHonestamente pensé que Lucas iba a retractarse. Habíamos acordado salir el siguiente fin de semana después de nuestra apuesta y no recibí ningún mensaje o llamada de su parte a lo largo de la semana hasta que el viernes me atreví a enviarle un mensaje a su celular.¿Te retiras de la apuesta?Su respuesta fue inmediata.Sólo sigo las reglas del juego, nada de acosarte con llamadas ni mensajes. Sonreí acostada en la cama y envíe un mensaje nuevo.Veremos si puedes hacerlo después de dormir conmigo. Su respuesta esta vez tardó casi un minuto en llegar.Clare, Clare, Clare. No sabes en qué te estás metiendo, pero finjamos que tienes una oportunidad de huir. Suspiré y me levanté de la cama dispuesta a continuar con mi viernes por la noche. Un nuevo mensaje llegó y alcancé el celular de la cama.¿Tienes planes para hoy? Esta vez fui yo quien se tomó su tiempo en responder.¿Listo para usar tu tarjeta de primera cita?Llamada ent
Leer más
V Sobre como señorita imperfecta odiaba las citas, excepto esta primera cita
V Sobre como señorita imperfecta odiaba las citas, excepto esta primera citaSi me preguntara alguien que esperaba de una cita con una persona que he conocido por más de quince años, yo diría que nada impredecible. Imaginaba por ejemplo un restaurante caro, música de piano de fondo, un montón de cosas cursis por decir, un dialogo de libreto mal hecho de cine, su mano metiéndose debajo de mi vestido, pero solo hasta el muslo porque al parecer la primera cita sería algo inofensiva e insignificante, una mano hasta el muslo para dejarme deseando por más. ¿Qué mas imaginaba? Hablando sin parar de cosas que ya sabíamos del otro pero que repetíamos para parecer interesados, un ajá de vez en cuando, un “no me digas” fingiendo asombro y también alguna interrupción inapropiada de una mesera que fingiría coquetearle y él fingiría no darse cuenta. ¿Lo siento? Yo también he visto esas películas asquerosas de Hollywood. Todo mundo lo ha hecho, por eso sabía que era lo que iba a ocurr
Leer más
VI Sobre cómo una primera cita perfecta con uno es una noche imperfecta con otro
VI Sobre cómo una primera cita perfecta con uno es una noche imperfecta con otroRobert hizo para mí un día de campo en el jardín de mi casa, cerca de la piscina. Con un mantel de tela de cuadros, una canasta con bocadillos, un poco de vino, un par de copas, y una rebanada de pastel. Sonreí soltando su mano y corriendo hacia donde estaba nuestro pequeño picnic. —¿Qué te parece? —Nunca nadie había hecho esto por mí. ¡Oh Robert, me encanta! Se sienta a mi lado y se ríe mientras se acerca a dejar un beso suave en mis labios, mi mentón, mi garganta, me estremezco mientras sigue bajando. —Espera… así no. Pero sigue besándome. —¿Por qué, Clare? Sabes que lo quieres tanto como yo. —Samuel podría venir. —Nena, no vendrá y si viene me encargaré de alejarlo. —Sabes que no va a irse si nos encuentra en una situación… como ésta. —Nena, shh, déjate llevar. Después del pequeño bache en nuestra cita, retomamos el juego. Aún me quedaban seis p
Leer más
VII Sobre cómo cuando una segunda cita no llega a ti, tienes que ir por ella
VII Sobre cómo cuando una segunda cita no llega a ti, tienes que ir por ellaSamuel no está, me aseguro al revisar la planta baja y luego subir a la habitación de invitados y ver que está tan vacía como puede estarlo. Y lo digo en serio. Solo está la cama y los muebles. Voy a salir y regreso. ¿Se habrá ido de verdad? Abro las puertas del closet y suspiro con alivio al darme cuenta que sigue toda su ropa ahí. Sólo es un adicto a la limpieza. Un adicto a la limpieza que no está. Sonrío y corro hacia la puerta principal. Robert ya está en la sala mirando hacia todas partes. Sabe que si alguien podría intervenir sería Samuel que se cree mi niñera 24/7. Pero la niñera se ha ido a dar la vuelta. Estiro mi mano hacia él y él la toma jalándome hacia sí para besarme. Venga, que él me puede meter la lengua hasta el cerebro si quiere pero no debería ser un poco más ¿lento? ¿dulce? Aprieta mi trasero en su mano y me acerca contra él para que sienta su erección. Me siento nerviosa.—Robert…—S
Leer más
VIII Sobre cómo una segunda cita es desastrosa
VIII Sobre cómo una segunda cita es desastrosaApenas cierra con seguro la puerta de la habitación sus ojos se llenan de lujuria y deseo, y espero que los mios hagan lo mismo. Me acerco con lentitud, nerviosa aunque determinada. Pero más determinado parece estar él porque se quita la camisa y comienza a jalar mi blusa hacia arriba, levanto los brazos. —Ponte bocabajo contra el colchón. Espera, ¿qué? Las dudas e inseguridades deben leerse en mi expresión porque él pasa su mano por el contorno de mi rostro para tranquilizarme. —¿Confías en mí, no? —asiento sin querer parecer una niñata inexperta. Desabotono mi pantalón y lo bajo hasta el suelo mientras él hace lo mismo con el suyo. Sonríe con encanto dándome un vistazo y luego yendo hacia mis bragas para sacarlas también. —Espera, ¿no deberíamos ir despacio? —Nena, va a gustarte. Y se lo creo. Porque le habría creido todo lo que me dijera en aquel entonces.Lucas parece decidido a enviar a la
Leer más
IX Sobre cómo un plan sale mal
La juventud es ese lapso en la vida en la que decimos cosas que no pensamos, hacemos cosas que no queremos y tenemos sentimientos que no entendemos. Por eso los errores más grandes se cometen a esa edad.—Yo nunca he —me corta la oración poniendo su boca contra la mía. Gimoteo sin poder evitar la respuesta de mi cuerpo. —Lo sé, nena. Va a gustarte. —¿Podrías decir mi nombre al menos? —Nena es mi apodo para ti, Clare —y por un momento me hace sentir especial que me tenga un apodo tan sin chiste como ese. Me hace dar media vuelta y pone contra el colchón. —Levanta tu trasero. Había visto algo de porno estas últimas semanas, sabía que él debía tener experiencia y yo no quería sentirme como una inútil muñeca en la cama así que me acomodo exactamente como él quiere. —¿Podrías meter tus dedos antes? —por suerte lo hace, mi cuerpo se mueve en respuesta a sus caricias. —Me encanta tu trasero, que buen trasero tienes. Es lo primero que me fije en ti
Leer más