Pequeña Impostora

Pequeña ImpostoraES

Mariam Abdulhay  En proceso
goodnovel18goodnovel
0.0
Reseñas insuficientes
5Capítulos
85leídos
Leer
Añadido
Resumen
Índice

“Una de las diferencias más sorprendentes entre un gato y una mentira es que un gato sólo tiene nueve vidas” –Mark Twain. “Dicen que con mentiras se pierden grandes personas, pero también te conviertes en una de ellas… O al menos, ese fue mi caso.” Paulette necesitaba alejarse de su pasado, era eso o morir con él. El destino cruzó a su paso una segunda oportunidad, no de la manera más idónea, quizás, pero resultó siendo su salvación. Su nuevo nombre es Roma Jasome, heredera de un imperio de maquillaje que llegó a Praga con ganas de una buena vida. Rivales nuevos, amigos nuevos, amores nuevos. La vida de Roma la llena de esperanzas. Hasta que se da cuenta de que no es la única con alguien pisándole los talones. Ese alguien tiene nombre y es Hércules Caley quien con poder y entusiasmo se acerca cada vez más a ella. ¿Qué es lo que quiere y por qué querría hacerle daño a alguien tan bueno como Roma? ¿Y cómo Paulette volvería a tentar a la suerte?

Leer más
Pequeña Impostora Novelas Online Descarga gratuita de PDF

Último capítulo

También te gustarán

Libros interesantes del mismo período

Comentarios Deje su reseña en la aplicación
No hay comentarios
5 chapters
Sinopsis y Prólogo
“Una de las diferencias más sorprendentes entre un gato y una mentira es que un gato sólo tiene nueve vidas” –Mark Twain. “Dicen que con mentiras se pierden grandes personas, pero también te conviertes en una de ellas… O al menos, ese fue mi caso.” Paulette necesitaba alejarse de su pasado, era eso o morir con él. El destino cruzó a su paso una segunda oportunidad, no de la manera más idónea, quizás, pero resultó siendo su salvación.Su nuevo nombre es Roma Jasome, heredera de un imperio de maquillaje que llegó a Praga con ganas de una buena vida.Rivales nuevos, amigos nuevos, am
Leer más
-1-
Lunes: Todo empezó de forma tranquila. O todo lo que “Tranquilo” significara en la casa en donde vivía.Era imposible llamarle hogar. En ningún hogar debía de sufrirse, pero cuando amas a alguien intentas ocultar cosas. Todo el tiempo.Mamá creía que nadie lo veía, que nadie sabía de los moretones bajo su falda o de el golpe que se daba constantemente en la cara y que insistía en decir que había sido bajando de las escaleras. La casa sólo tenía una planta. Tomé una jarra de café, hacía mucho frío y mamá estaba sentada en la sala con una manta sobre sus hombros y los ojos puestos en las televentas.–¿Qué haces
Leer más
-2-
Martes: –Debes comer– miré a Gaspar con odio y él bufó– Vamos, no me mires así. Cómete eso que nos vamos al cementerio– me apresuró señalando el tazón de avenas mal hechas que había dejado frente a mí.–¿Cómo puedes tener el corazón tan frío? –le pregunté viendo su tranquila actitud– ¡Fue mi madre quién murió!Golpeó con fuerza la mesa haciéndome chillar de sorpresa.–¡Porque tengo otras cosas de las que ocuparme! –me miró con los ojos como platos –¡Y no es mi maldita culpa que tu estúpida madre no mirara a los lados al estar en la call
Leer más
-3-
Miércoles:Abrí los ojos mirando el techo de mi habitación con aire ausente. Se supondría que a esta hora del día el televisor en la sala sonaría por lo bajo mientras la casa mantiene su olor a café recién preparado y mamá tarareaba una melodía pegajosa mientras preparaba algo de desayunar para que no llegara tan tarde a donde sea que fuese. Aparté las sábanas de mi cuerpo con un poco de dolor. No era del todo un dolor físico, era algo más bien mental, me dolía el alma, el corazón y lo más profundo de mi ser.Me puse lo primero que encontré, pants y una sudadera ancha. Las zapatillas deportivas no podían faltar, las situaciones de la vida me habían llevado a comprender que nunca estaba de más un calzado cómodo bien sea para estar a gusto, o para huir.Parece gracioso viéndolo en retrospectiva, antes de saberlo ya me preparaba para correr lejos.Salí de mi habitación pensando en lo bueno que sería comer algo. Para acabar con mi hambre sólo hizo falta que consiguiera a dos hombres sent
Leer más
-4-
Aproveché para darme un baño intentando de algún modo relajar mi cuerpo de el inmenso estrés abismal que estuve viviendo a lo largo del día. No podía sacar de mi sistema el estado de alerta en el que mantenía mi cuerpo quisiera o no. Fruncí el ceño cuando escuché la puerta principal ser golpeada, como si alguien acabara de entrar. Cerré la llave del agua con velocidad y sujeté la toalla entre mis manos mientras afinaba el oído para que mi cerebro confirmara que se trataba de el pesado de Gaspar. En ese momento preferiría su presencia a la de un extraño invitado no deseado.Pasos retumbaron por el pasillo. Mi corazón golpeaba con fuerza y miré la ropa que acababa de quitarme y que seguía empapada en una esquina del baño, no tomé nada limpio porque esperaba llegar a mi habitación antes, pero aquí estaba la desgracia, esa perversa compañía que nunca me desamparaba.Empecé a vestirme con terror antes incluso de oír aquella petulante voz.–Paulette, querida– decía con voz cantarina un hom
Leer más