Limerencia y Frenesí

Limerencia y FrenesíES

C. H. Dugmor  En proceso
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Resumen
Índice

Cuando Eun-Yeong se despierta esa mañana, con dolor de cabeza, y se dispone a vestirse para ir al acto de graduación de su hermanito, no se imagina que ese mismo día, un apuesto caballero de enigmática mirada y coqueta sonrisa se cruzará en su camino y que la deslumbrará por completo en cuanto lo vea sentado en aquel vagón del metro. Una cosa llevará a la otra, y en cuestión de minutos, un par de recién conocidos se rendirán ante sus deseos, en el baño de una estación del subterráneo. Para Noah Levesque, será una experiencia más, de tantas que ha tenido a lo largo de su vida. Es un hombre muy seguro de sí, con harta experiencia en artes amatorias, con una fuerte obsesión por el sexo. Es desinhibido, descarado y muy directo a la hora de pedir lo que quiere. Y aunque a los ojos de cualquier dama sea perfecto, no es el tipo de hombre que un padre desearía para su hija. Por su lado, Eun-Yeong no es una blanca paloma, pero tampoco es que sea una veterana en temas amorosos. Su complicada vida la ha llevado a plantearse un par de prioridades. Y tener una relación sentimental, no está entre ellas. Es una mujer divertida, sin prejuicios, pero con muchas responsabilidades. Juntos tendrán que hacerle frente a una serie emociones y sentimientos que irán surgiendo en medio de un torbellino de pasiones. Ella no logrará entender por qué ese hombre despierta su lado más primitivo. Para él será muy difícil reconocer que ella se ha apoderado de sus pensamientos y su voluntad.

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Capítulo 1
Al despertar, un terrible dolor de cabeza la golpea con rudeza. Cierra los ojos al sentir como la luz del sol acribilla sus pupilas. Los vuelve a abrir muy despacio, girando su cabeza a un lado para ver el reloj sobre su mesita de noche.—¡Mierda!—farfulla y de un salto sale de la cama.Agradece que su madre no la hubiese despertado a las ocho de la mañana, como debió haber sido, y que la dejara dormir un poco más para reponerse del trasnocho. Sin embargo, el cargo de conciencia es inmenso. Sabe que llegará tarde.—¡Joder! —masculla y se quita el pijama a toda prisa.Se ducha en un santiamén y se pone un vestido rojo ceñido al cuerpo con escote de hombros caídos. La falda del mismo le llega unos cuantos centímetros debajo de las rodilla
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Capítulo 2
Eun-Yeong se obliga a dejar de pensar tantas tonterías. Sacude la cabeza con delicadeza. Si ese guapo caballero quiere ayudarla no va a oponerse.—Aquí tiene —le dice al darle la tarjetita.Él vuelve a sonreír.—Un momento, déjeme destapar el mío. Mi móvil es dual, así que puede trabajar con las dos tarjetas al mismo tiempo.—¡Ufff! Qué alivio, estaba pensando en cómo iba a hacer para avisarle a mi madre que ya voy en camino. Hyun debe estar pensando que no voy a ir —ella deja escapar un suspiro y se relaja un poco.Él no puede evitar mirarla con cierta confusión. No está acostumbrado a que las mujeres sean muy parlanchinas. Normalmente, se rodea de bellezas exóticas que son
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Capítulo 3
Noah se acerca muy despacio a ella, pone una mano en su hombro y la obliga a girarse para mirarlo a los ojos. Incluso con la escasa luz del lugar, él puede notar que la mujer está muy nerviosa. Ella se muerde el labio y tiene la mirada clavada en el suelo.—No te preocupes. Los seres humanos reaccionamos por instintos. No tenemos que sentirnos culpables por hacerle caso a nuestros deseos —la voz de Noah adquiere cierto toque de lascivia.Eun-Yeong no dice nada. La voz de ese hombre la lleva a las nebulosas, y está segura que uno de sus ovarios acaba de sufrir combustión espontánea. «¡Joder! Está buenísimo», piensa.Las luces se encienden y el subterráneo se pone en movimiento. Ji, mira alrededor. Nota que las personas a bordo parecen vampiros frente al sol, entrecerrando los ojos por la repentina claridad que golpea sus pupilas.Sin perder tiempo, vuelve a sent
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Capítulo 4
Él se inclina un poco sobre ella, y sus manos se cuelan por debajo de la falda. Se agacha y la acaricia desde las pantorrillas, sube por las rodillas y recorre la parte externa de los muslos femeninos, subiéndole el vestido, a medida que la va tocando. Ella gime de manera escandalosa cuando siente como una protuberancia pincha su nalga izquierda. Él logra sacarle el vestido por la cabeza y lo guinda en la puerta metálica de uno de los cubículos. Se relame los labios al descubrir que ella no lleva sujetador, y sin pensárselo mucho, posiciona sus manos sobre los desamparados pechos de Eun-Yeong y los acaricia. Ella vuelve a gemir. Noah da suaves pellizcos en los pezones, hasta endurecerlos un poco. Muere por lamerlos, succionarlos y morderlos… pero en vez de eso, se vuelve a agachar un poco, le rodea la cintura con sus manos, y con la lengua traza una camino de saliva desde la parte baja de su espalda, subiendo
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Capítulo 5
Él sonríe con arrogancia, pues percibe lo ansiosa que está la mujer. Desea escucharla implorar, así que restriega la punta de su miembro contra la húmeda abertura, hasta que ella diga las palabras mágicas. Eun-Yeong emite un quejido de protesta. Noah ríe divertido ante la idea de torturarla de una manera tan exquisita. Vuelve a restregar la punta de su pene contra el palpitante órgano femenino, sin dejar de masajearla con su otra mano.—¡Madre mía! —musita ella—. Vas a hacer que me dé un infarto —jadea y deja caer su cabeza hacia delante. La sacude un poco para aplacar un poco su excitación. Sus manos están apoyadas en la pared.—Tan solo debes pedirlo, nena —susurra él, con voz pasmosa.—Te lo pido —masculla Ji—. ¡Joder! Por favor.—Tus deseos son órdenes, hermosa.Dicho
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Capítulo 6 - Noah
Sonrío con amplitud al recordar lo que acaba de suceder. Aminoro la velocidad de mis pasos y miro a ambos lados de la calle. Cruzo y dejo escapar un suspiro. ¡Jah! Y yo que pensaba que iba a ser un día de mierda, empezando con que el mecánico que está revisando mi coche me avisó hace un par de horas, que mi auto no estaría listo sino hasta la tarde. Lo más frustrante del caso es que ya iba de camino al concesionario cuando recibí su jodida llamada.Tampoco he podido pegar un ojo en toda la noche, pensando en el montón de cosas que tengo que hacer antes de viajar a Canadá para la boda de mi hermana. Aunado a todo esto, tengo que rodar una escena en un par de minutos junto a una de las actrices más egocéntricas del mundo, pero tengo que hacerlo porque mis fa
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Capítulo 7 - Eun-Yeong
Me detengo un momento y contemplo el semáforo que cambia de verde a rojo, y la luz del paso peatonal me indica que puedo atravesar la calle. Tomo una honda bocanada de aire y la suelto muy despacio. En medio de mi arrebato pasional, no me percaté que bajé del subterráneo dos estaciones antes de mi destino y por ende me toca caminar unas cuantas cuadras más, y no gracias. En tacones no llegaría ni a la esquina. No sin antes haberme ocasionado un esguince. Así que decido tomar un taxi, para poder llegar rápido. Levanto mi brazo y detengo un vehículo amarillo que me cobra veinte dólares por llevarme al lugar donde se supone debía estar hace dos horas. ¿Veinte dólares por un trayecto de solo ocho minutos? No por la distancia, sino por el tráfico. En fin, los doy como quien compra un par de alas. Lo importante es llegar antes que termine el acto de grado.Durante el corto tr
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Capítulo 8 - Noah
Arremetida tras arremetida. Embisto sin clemencia una y otra vez, mientras en mi mente no dejo de reproducir el recuerdo de lo que sucedió una hora antes. Pensar en la suavidad, la calidez, la humedad, y los gemidos de esa mujer, hace posible que prescinda de la ayuda de Clementine. Imaginar que es Eun-Yeong a quien follo con vehemencia, me pone a mil. Leah gime y se retuerce de placer debajo de mí, mientras la penetro por detrás.—Sí, así. Me encanta sentir tu polla bien profunda —jadea la rubia.¡Madre mía! Con lo que me gusta que me hablen sucio, pero viniendo de quien viene, me corta el rollo en el acto. Tengo que hacer un esfuerzo sobrehumano para concentrarme en mi erección.«Los diez mil dólares valen la pena», me repito una vez más. «Cada vez más cerca de lograrlo», reitero mi mantra personal.—¿Así? —Siseo
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