Llámame Idiota

Llámame IdiotaES

Flor M. Urdaneta  Completo
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Resumen
Índice

Melanie es una sexy rubia, que levanta mucho más que miradas, es inteligente y divertida. Su único defecto es haberse enamorado de la persona equivocada: Axxel Wilson, el mujeriego número uno de su instituto. Después de un tórrido romance, él rompe su corazón dejándola sumida en la oscuridad. Axxel es sinónimo de idiotez combinada con una sonrisa matadora. Su romance con Melanie dura poco, pero lo deja marcado con la letra "A" en su . Al pensar en ella, recuerda lo estúpido que fue y quiere reparar el daño. Torturados por los errores del pasado. ¿Podrán Axxel y Melanie retomar lo que dejaron años atrás? Si pensabas que conocías toda la crueldad detrás del amor, te invito a leer esta historia. Drama, romance y un poco de humor convergen en esta historia que te lleva a preguntar: ¿me enamoraría de un ?

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Capítulo 1
«No hay un día que no la extrañe. La busco en cada melena dorada y en el aroma de la primavera. La busco en mis sueños, pero no la encuentro… sigue doliendo como el infierno». Axxel Wilson. ¿Cómo pasó esto? ¿Cómo fue posible que el mujeriego, egoísta, imbécil y egocéntrico de Axxel Wilson terminara con el corazón roto? Pues la respuesta es simple: fue un idiota. Aunque primero tienes que saber cómo conoció a… ¿qué estoy diciendo? Mejor lee la historia y descúbrelo conmigo.  5 años y unos meses antes —¡Eh, Axx! ¿Vas a la fiesta de Mack? —Gritó Tyler desde el asiento de su Runner.—¿Cuándo he faltado a una, Ty? No puedo dejar solas a mis chicas —respondió fanfarr&oacut
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Capítulo 2
Axxel inició el juego y golpeó la bola sin problemas, determinado a ganarle a Jackson y ser el dueño de aquel premio tan codiciado: un beso de la rubia que tanto deseaba. Iba muy bien, pero se distrajo pensando en lo que sería tener a Melanie de nuevo entre sus brazos y dejó caer la pelota. —¡Sí, gané! —se burló Jackson alzando los brazos. —Imbécil —gruñó Axx y contuvo las ganas de molerlo a golpes. Estaba furioso por haber perdido ante Jackson y que él pudiera besar a Melanie. —Ven, nena. Dame mi beso —demandó Jack con una sonrisa de oreja a oreja. «No, esa basura no la va a besar. ¿Cómo carajo pasó esto? Él nunca me ha ganado un jodido juego. Le partiré la cara si la toca». Melanie sonrió y se acercó con lentitud
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Capítulo 3
El corazón de Melanie latía furioso en su pecho cuando cerró la puerta. Se tocó los labios recordando aquel momento, reviviendo cada roce y caricia de los labios del castaño que había despertado sensaciones pecaminosas en su interior. —Melanie. ¿Eres tú, cariño? —preguntó Margaret, su abuela materna al escuchar ruido en la entrada. —Sí, abue. ¡Ya llegué! —respondió elevando la voz. Su abuela siempre la esperaba sentada en su mecedora sin importar la hora que fuese. Ya ella estaba cansada de insistir en que no lo hiciera, pero Melanie había heredado su testarudez. —Vamos, abue. Es hora de dormir —le dijo cuando llegó hasta ella. La anciana tomó su bastón y caminó hasta la habitación del piso inferior, ya no podía subir todos los esc
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Capítulo 4
El calentón de la noche anterior lo dejó dispuesto a estar con la primera que se le ofreciera y ella le venía bien en ese momento. Observó desde la distancia a Melanie y se preguntó qué hacía una chica tan linda de mesonera en Joe´s. Su uniforme era horrendo, pero le agradaba la vista que le ofrecían aquellos pantalones ajustados. Con la inspiración que necesitaba, hizo su camino hasta el baño de mujeres, cerró con pestillo y se encontró con una Sabrina muy dispuesta a brindarle unos minutos de diversión.La porrista se subió la falda blanca que traía puesta y lo rodeó con las piernas por la cintura. Luego de unos pocos besos, Axx se bajó la cremallera y se puso un preservativo antes de introducirse en ella. Sus pensamientos se centraron en Mel, en imaginar que era ella y no Sabrina con la que estaba teniendo relaciones. Los peque&ntil
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Capítulo 5
—¿Quién se cree ella para jugar así conmigo? ¡Qué se vaya al carajo! Hay cientos de chicas que estarían más que dispuestas a entregarse a mí sin ningún esfuerzo —bufó mientras conducía.«Pero la quiero a ella». Llegó a casa y se dio una ducha helada por su culpa, era la segunda noche que lo dejaba tan necesitado y furioso. Si quería lograr algo con la rubia, tendría que cambiar de estrategia y ella le dejó claro cuánto le molestaba su fama de playboy. Pensó que podría fingir por un tiempo que ya no lo era, si con eso lograba que cambiase de opinión.Se recostó en la cama y buscó el nombre de Nick Benson en las redes sociales. Para su sorpresa, el Facebook del soldadito estaba llena de fotos junto a Mel totalmente acaramelados. El aspecto del sus
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Capítulo 6
—Calma, Max. Ya estoy aquí —le dijo al cachorro que le lamia el rostro. Puso al pequeño Yorkshire en el suelo y él correteó feliz por la casa, que no era la más grande y lujosa de la manzana, pero tenía lo necesario para vivir.Tiró el bolso sobre su viejo y descolorido sofá, que alguna vez fue gris y mullido, y caminó hasta la cocina. No era que tuviese que andar mucho, el lugar era pequeño, pero necesitaba con urgencia un cambio, desde las paredes descascaradas y amarillentas, hasta la vieja heladera oxidada.—Hola, abue. ¡Ya llegué! —gritó para que la escuchase, porque había días que Margaret estaba totalmente sorda y otros que oía con claridad.Su abuelita caminó hasta la cocina, apoyándose en su bastón, y saludó a su querida nieta con un beso en la mejilla.—Hola, dulzura. Tu padre ll
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Capítulo 7
Melanie asintió cuando lo único que quería era rogarle que le sostuviese la mano mientras entraba al hospital. En sus diecisiete años, le había tocado enfrentar la vida prácticamente sola. Su abuela siempre había estado con ella, pero a su edad ya no podía darle el apoyo que necesitaba.«¿Sería mucho pedirle que venga conmigo? No, no puedo. Fue suficiente con que me trajese a ver a mi novio cuando tenía una cita con él. Además, ¿qué explicación le daría a Nick? Hola, él es Axxel, nos hemos besado dos veces y teníamos una cita hoy. Sí, sonaría genial. Así que no tengo opción, enfrentaré esto sola.»—Te puedo esperar si lo necesitas —ofreció él al verla tan nerviosa. —¿De verdad lo harías?—Sí, princesa.
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Capítulo 8
El chico de ojos pardos respiró hondo para calmarse cuando la vio salir por la puerta de emergencia. Esa media hora dentro del hospital, sin saber qué hacía con su novio, lo estaba envenenando. —¿Estás bien? —preguntó cuando subió al auto, aunque era obvio que algo iba mal. Muy mal. Era fácil saber que estuvo llorando.—No. Yo… es muy complicado, Axxel —se limitó a responder.«¿Es complicado por él o por mí? ¡Dios, Melanie! No tengo una idea de lo que haré contigo. Me estás volviendo loco».¿Iba a alejarse de él?, ¿terminaría todo con Nick? Eran dos interrogantes que lo traían de cabeza. Encendió el auto y condujo a casa de Mel en silencio, no era la noche que había imaginado unas horas antes. «Necesito tanto un abrazo. Neces
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Capítulo 9
Conforme pasaban los días, las visitas de Axxel a la casa de Mel se hacían más frecuentes y subiditas de tono. No podían estar cerca sin dejar de tocarse.Ella le exigió cuatro citas y ya habían celebrado la número tres. La primera, en un restaurant de comida Mexicana, a Melanie le encantaba la salsa picante y ese era el lugar ideal para degustarlo sin impedimentos. La segunda, planeada por él, fue ir al autocine a ver una de esas películas de antaño. Era el lugar perfecto para meterle mano a su rubia favorita, pero su plan cayó en picada cuando ella se puso sentimental con la cinta que proyectaron.La tercera cita fue la más divertida, subieron a la montaña rusa más peligrosa de Miami y fue adrenalina pura. Las uñas de ella se clavaron en su antebrazo con tanta fuerza que lo dejó marcado por varios días.«Una cita más. Una m&aa
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Capítulo 10
—¡Ah, soy un imbécil! Arruiné lo que estaba pasando entre nosotros. Solo faltaba una cita, una  cita y la tendría. Pero no, tuve que acostarme con esa chica. ¿Y de que sirvió? De nada, porque solo pensaba en ella, en esa calienta pelotas que me tiene obsesionado  —se reprochó en los vestidores del instituto.«Al carajo el juego, la voy a buscar. Ella no sabe lo que me está matando recordar esa mirada. La lastimé tanto.»Nunca, jamás en la vida le había importado herir los sentimientos de ninguna chica, hasta que la conoció a ella.—¡Axx! ¿A dónde vas? El entrenamiento va a comenzar — advirtió Maison.—Soy un jodido idiota, Maison.—Oye, no sé de qué hablas, pero te necesito en diez minutos en el campo, ya arreglarás tu asunto luego.«Com
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