The coach's plays

The coach's plays ES

cocaina_rosa  En proceso
goodnovel16goodnovel
0.0
Reseñas insuficientes
23Capítulos
516leídos
Leer
Añadido
Resumen
Índice

THE COUCH'S PLAYS (Las jugadas de la entrenadora) Nora es la nueva entrenadora del equipo de football de la universidad, aunque ama este deporte, tendrá que lidiar con un montón de auténticos dioses con egos enormes.

Leer más
The coach's plays Novelas Online Descarga gratuita de PDF

Último capítulo

También te gustarán

Libros interesantes del mismo período

Comentarios Deje su reseña en la aplicación
No hay comentarios
23 chapters
Prefacio
Solté el bidón de agua triunfal, traer aquello hasta el campo era misión imposible, pero era lo que me garantizaba la beca en la universidad.—¡Descanso!—anunció el entrenador besándome en la frente, también era mi padre.Vi cómo uno de los jugadores de la línea de defensa levantaba el bidón como si fuese una pluma y bufé tomando una de las botellas.—Bien, todos sabéis que la plaza de segundo entrenador está libre desde que el señor Anderson se jubiló el año pasado.— echaba de menos sus caramelos de menta.—Nora le sustituirá.—me atraganté con el agua al oír aquello, porque yo soy Nora y no tenía ni la menor idea de aquello.Hudson, el quarterback, soltó una carcajada que destacó entre el silencio.—¿Qué te hace tanta gracia?—gruñó mi padre con aquella intensa mirada azul que te hacía temblar.—Es ... Solo es su hija entrenador.— Hudson trataba de disimular lo ridícula que le parecí
Leer más
1 ¿Qué le pasa al quarterback?
—Hudson, pasa el balón a Ares! —Ares era el tight end y estaba justo al lado de Hudson, con un hueco increíble justo delante.Entonces el quarterback (Hudson) decidió ignorar completamente lo que yo había dicho y lanzar el balón a Kai (nuestro halfback). Naturalmente, la línea de defensa barrió a Kai como si nada.—¿Qué le pasa al quarterback?— pregunté a mi padre que se limitaba a observar mi frustración.—La línea de defensa lo ha hecho genial.—se burló de mí.—El maldito quarterback, lleva haciendo la misma jugada desde que ha empezado el entrenamiento.—le señalé mientras ayudaba a Kai a levantarse del suelo.—No escucha lo que le digo.—Entonces tendrás que hablar con él.— se puso en pie haciendo uno de esos ruiditos que le recordaban su edad.—¡Hemos terminado por hoy!Todo el equipo se fue hacia las duchas, aquello me molestó profundamente, ya que a mi padre le obedecían sin dudarlo.—¡Hudson!—tomé su brazo para detenerle.—Tenemos que ha
Leer más
2 Entrenar a una panda de idiotas
—Te digo que es un completo imbécil.—Erin, mi mejor amiga, estaba empeñada en que Hudson era perfecto. Cualquier chica en aquel laboratorio habría coincidido, incluyendo la profesora o yo misma unos días atrás.—No puedes pretender que se lleve bien con Ares.— fruncí el ceño al instante.—Todos lo saben, él le robó la novia.—me puse la mano en la frente, lo había olvidado por completo.—Señoritas, ¿habéis terminado ya?— dijo la profesora molesta porque nos dedicásemos a hablar.—Casi.—respondí con una sonrisa falsa. Teníamos  40 gramos de sulfato de cobre pentahidratado en un recipiente de plástico. Añadí 100 ml de agua destilada en ebullición y Erin lo mezcló. Lo pasó a través de un filtro de papel y lo dejamos reposar en un tarro.—Bien, ya podéis iros.— hicimos caso a la profesora y salimos de su clase.—¿Qué vas a hacer?— preguntó Erin con voz aguda.—Voy a entrenar a una panda de idiotas.—suspiré.—¿Idiotas?— Erin empezó a reír, me
Leer más
3 ¿Necesitas ayuda?
—Te dije que era un puto inútil.— Hudson sonrió triunfal sentándose en el banquillo.—No se esperaba el pase y lo sabes.— coloqué la gasa empapada en desinfectante sobre la herida de su labio.—Joder...—murmuró molesto.—Ya sé que tenéis problemas personales, pero eso no puede afectar al juego.—ni yo misma creía esas palabras.—Te lo han contado ¿verdad?— asentí sentándome a su lado.— Parezco el malo de la película, pero deberías verle a él.Fijé mi vista en Ares, que practicaba pases con otro chico, todos terminaban con la pelota en el suelo o fuera del campo.—Quizá necesite algo de práctica.— reconocí lo obvio.—Lo que necesita es un puto milagro.—gruñó Hudson.—Cuida tus palabras.— los dos nos giramos para ver a mi padre.— Ya tendría que haberse terminado el entrenamiento.—miró su reloj.—¡Todos a casa!Daniel se despidió lanzándome un beso, antes de ir al vestuario con el resto. Mi padre le devolvió el beso por mí y siguió gu
Leer más
4 Suplente
—Se han formado los cristales.— dijo Erin emocionada, aquello era una buenísima noticia, porque nuestros experimentos de laboratorio suelen ser nefastos.—Genial, podéis ir a buscar las muestras para el siguiente experimento.— Erin y yo miramos confusas a la profesora.— Tenéis que hacer los análisis de sangre independientes como parte de la prueba de la testosterona.—Claro, ya lo sabíamos.—mentí descaradamente. La profesora asintió y siguió andando entre las mesas. —Podríamos tomar las muestras de los chicos de tu equipo.— conocía esa mirada en ella.—No hace falta, las mujeres también producimos testosterona.—respondí poniendo los ojos en blanco.—Pero en menor cantidad, será mucho más fácil usar a Hudson y... alguno más.— salimos de la clase.—Esas lecciones de teatro no te sirven de nada, Erin.— obviamente, me estaba empujando a los brazos del quarterback.—Mira, hoy cuando termine el entrenamiento, elige a tres jugadores y yo llev
Leer más
5 Un poquito de sangre
—Lo siento...—repitió Ares, llevaba media hora practicando con él para que atrapase los malditos pases.London no se quejaba, pero se le comenzaba a cansar el brazo por tirarle el balón una y otra vez.—Ya sé lo que ocurre, no estás motivado.— tengo que reconocer que estaba un tanto irritada. Tomé el teléfono de Ares, que estaba en su chaqueta y lo sé lo cambié a London por el balón.—Vamos, lánzalo.— él no parecía cómodo con ello así que, lo agarré y lo lancé directo a las manos de Ares, él lo abrazó contra su pecho y comprobó si estaba bien.—Lo ha atrapado.—oí cómo murmuraba Hudson y me giré para enseñarle mi dedo medio, lo había conseguido.—¡Ahí va, Ares!—London lanzó el balón y él saltó para atraparlo también, estaba en racha.—¡¡¡Se acabó el entrenamiento!!!—grité al ver aparecer a Erin, se me había vuelto a pasar el tiempo.—Ya he hablado con Daniel y Hudson, necesitamos otra muestra y.
Leer más
6 El chándal de fiesta
Llegué a casa de Erin y llamé al timbre, pero fue Daniel quien abrió.—¿Se puede saber qué llevas puesto?— ella aún estaba medio maquillada, con el pelo recogido, descalza y el vestido sin abrochar.—¿Te gusta?— reí estirando mi chándal, parecía al borde del infarto.—Por supuesto que no, me da arcadas.— ella fingió estar a punto de vomitar.—Veo que quieres morir sola y rodeada de doce gatos.— Daniel me recorrió con la mirada, desde el gorro hasta las deportivas más destrozadas que tenía.—En realidad, soy más de perros.—tengo que admitir que Erin había calculado el tiempo perfectamente, cuando llegaron las once ella estaba preparada para salir por la puerta.—Hola, chicos.— Daniel y yo saludamos de vuelta a la madre de Erin, en realidad no la conocía demasiado, la mayoría del tiempo que había hablado con ella era en el coche mientras nos llevaba a algún sitio.Me concentré en responder todos los mensajes acomulados en mi móvil, y en menos
Leer más
7 Strip-poker
—¿Erin?¿Erin?—empecé a ponerme nerviosa al no encontrar a mi amiga.Tiró de mí para entrar en la cocina, así escapamos del agobiante pasillo plagado de gente.—Estoy aquí.— reí al ver que estaba justo a mi lado. Hay que admitir que después de que nos ofrecieran esa primera copa, tomamos otra, y después otra, y luego otra, etc.—Mira, es Mike.— Erin llevaba enamorada de Mike desde siempre, pero nunca se atrevía a decirle nada, un crush de manual.—Voy a saludarle.— levanté los pulgares y la dejé un poco de privacidad con Mike, atravesando el pasillo para llegar al salón.Hacía muchísimo calor, no exagero, aquello era una sauna infernal. Obviamente, ya me había quitado el gorro y el abrigo, pero también tuve que quitarme la sudadera quedando solo con la camiseta interior.—Entrenadora.— aunque estaba algo despistada, comprendí que London se refería a mí.—¿Juegas?—¿A qué estáis jugando?— pregunté sentándome con él, otros dos chicos y una chica.—Strip
Leer más
8 El pago de la deuda
—Has ganado tres veces seguidas, nos debes tres prendas por haber hecho trampas.— a todos nos pareció una condena justa, incluso a London.Se levantó y se quitó la chaqueta a la velocidad de la luz. Ni siquiera me dió tiempo a fijarme en los tatuajes de sus brazos, cuando se quitó la camiseta, me sorprendió ver un piercing en su pezón izquierdo. Estaba completamente tatuado, era una obra de arte viviente.—¡Nora!— Erin apareció y se colocó a mi lado.—¿Por qué no me has avisado de lo que me estaba perdiendo?— bromeó susurrando en mi oído.—Por cierto, hay alguien preguntando por ti en el pasillo.Siento admitir que no la estaba escuchando, me concentraba en el pago de la deuda de poker, London se quitó el cinturón lentamente y lo dejó en mis manos con un guiño.—Alto ahí, dijiste que no contaban los accesorios.— dije sonriente y con la voz entrecortada.—Touché.— respondió desabrochando en botón de sus jeans y comenzó a bajar la cremallera.—Entrena
Leer más
9 Si el barro fuera chocolate
No había visto a nadie del equipo desde la fiesta del viernes. Mi padre iba cantando alegremente una de sus baladas de los años ochenta, pero yo no podía parar de desear que se rompiera el motor del coche y no pudiésemos llegar al entrenamiento.Sin embargo, debí rezar mal, porque llegamos al campo de entrenamiento en diez minutos.—¡Vamos a empezar a correr!— mi padre saltó al campo y todos fueron detrás de él.— Para ser buen guerrillero,—gritó el entrenador.—Hace falta tener ganas,— respondieron las graves voces de todo el equipo.—Pasar hambre, frío y sueño.—Siete días por semana.—Si la hierba fuera whisky.—Y el barro chocolate.—Vaya ciego pillaría.—En el campo de combate.—contestaron todos al unísono. Mi padre tomó la costumbre de hacerles cantar como militares desde que vio "La chaqueta metálica".—Siento llegar tarde.— London apareció en medio del calentamiento, llevaba puesta la equipación, pero parecía q
Leer más