El rojo de Devina (Libro 1)

El rojo de Devina (Libro 1)ES

sheyla garcia  En proceso
goodnovel16goodnovel
0.0
Reseñas insuficientes
18Capítulos
5.7Kleídos
Leer
Añadido
Denunciar
Resumen
Índice

Devina D'Angelo, Una joven de 25 años, huérfana y con un pasado difícil, explora su vida sexual sin ataduras ni compromisos. Su cuerpo provoca lujuria entre los clientes que frecuentan el bar donde trabaja. Hasta que conoce a Hamlet Giannato y siente que todo su mundo está patas arribas. El quiere más de lo que ella puede ofrecer. Ya no cree en el amor. No desde que su novio y el único hombre que la amó murió por su culpa. Hamlet luego de un año de sexo y amistad decide que quiere tener a Devina en su vida. No importa lo que le cueste, logrará que ella se convenza de que están hechos el uno para el otro.

Leer más

También te gustarán

Comentarios Deje su reseña en la aplicación
No hay comentarios
18 chapters
Capítulo Uno: La intuición
—¡Eh! ¡Tú! ¡Él de los lentes Hipster, baja los pies de la mesa pendejo! - Devina le grita al cliente sin reparos. Estaba harta de siempre corregirle lo mismo a ese tipo, por suerte para ella en esta ocasión no estaba el gerente para sermonearla por su manera de referirse a los clientes. Ella se salvaba y aún conservaba su trabajo porque ninguna otra camarera atraía tantos clientes como Devina D'angelo. Pero n especial ese cliente la ponía d ellos nervios y a punto de cometer un clientisidio. Todas las noches era lo mismo con ese idiota patológico. Comenzaba a pensar que le gustaba ser corregido por ella. Quizá tenía deseos de ser sometido por una pelirroja de temperamento explosivo.—Deberían lavarte la boca con ácido - Dice el hombre de chaleco negro tipo motorista de Harley Davidson y lentes al estilo hipster.— Y a ti deberían cortarte los pies asquerosos  para que tengas más educación. ¡Me tienes har
Leer más
Capítulo Dos: La belleza de la sinceridad
Hamlet Giannatto Hamlet estacionó el vehículo con calma en el parqueo subterráneo. Eran pasadas las nueve de la noche pero la luna era la que dominaba el cielo. Hamlet era un hombre de casi 2 metros, esbelto y con músculos definidos, su pelo azabache era una herencia de su padre y sus ojos azules índigo eran la herencia por parte de su madre; una nariz aguileña adornaba su rostro y unos labios esculpidos por dioses amantes de la belleza le otorgaban un perfil completamente atractivo e hipnotizador. Más de una mujer se giraba cuando el daba pasos despreocupados por la oficina, fuesen clientas o empleadas. Estaba acostumbrado a siempre causar ese impacto en todos, hombres y mujeres. No le molestaba, todo lo co trario, le gustaba que las perosnas lo notarán, que supieran de su existencia. Al menos hacia había sido hasta dos años atrás. La muerte de Manello, le dejó un sabor amargo indeleble en su vida. Nada volver
Leer más
Capitulo Tres: El que busca, encuentra.
HamletLas miradas dicen más que mil palabras.Devina deambuló de un lado a otro del apartamento de Hamlet. Cómo ratón enjaulado que no sabía cuál era el destino que le espera. Hamlet la observó en silencio sentado en el sofá gris en piel colocado a un extremo del apartamento. La decoración era austera y simple. Un sofá tipo L y uno rectangular de 4 plazas. Dos mesas esquineras con flores artificiales como decoración, unos tres cuadros comprados en un mercado en Jerusalén y una mesa de centro en cristal y Caoba. No le gustaban las cosas complicadas ni los diseños extravagantes. Su madre se pasaba cada dos o tres meses y le cambiaba todo, agregando cerámicas y arreglos florales "vivos" como ella le gustaba llamarle a las flores naturales. Su madre era todo un personaje. Se preocupaba demasiado por su hijo el único que le quedaba vivo. Algo que jamás creyó decir, según decía ella. Después de la muerte de Manello, Ninguno de
Leer más
Capítulo Cuatro: Golf Bar
Devina D'Angelo Si había algo que Devina no había podido superar a su edad y acontecimientos dolorosos eran las despedidas. Definitivamente ella no sabia manejarlas.Los siguientes veinte días y dieciséis horas Devina D'Angelo había llorado y roto la mayoría de sus platos en cristal y floreros comprados en el baratillo de los sábados. Los primeros tres días había esperado una disculpa por parte de Hamlet aunque no sabía específicamente porqué debía disculparse el.Quizás por su falta de compromiso y responsabilidad, pensó ella mientras se tomaba una taza de café a las diez de la noche mirando Orgullo y prejuicio por enésima vez. Las cosas estaban tan bien entre ellos, no entendía porque de un momento a otro habían pasado de ser amigos que compartían historias de sus días separados y los unía un deseo sexual incomparable, a ser dos desconocidos que no se comprendían ni con traductor.
Leer más
Capítulo cinco: Cómo tener sexo parte 1
Hamlet caminó como una fiera que ha visto su presa, sigiloso, actitud digna del Rey de la selva. Se movió sin prisa entre los cuerpos que se aglomeraban bailando o simplemente charlando. Miró su reloj, eran pasadas las 2 de la mañana. ¿Cuánto tiempo llevaría Devina allí? se preguntó él. Su cabello estaba peinado en un moño demasiado elegante y recatado para el lugar,  llevaba un vestido rojo que destacaba cada curva de su cuerpo como una segunda piel, y vaya piel, le quedaba como un guante. Su piel blanca destacaba por el contraste del color rojo y de las botas de tacón negras que le cubrían las piernas que ya el conocía bastante bien.Odió verla vestida así. ¿por qué diablos había vestido tan seductoramente para ir a un lugar tan sólo acompañada de mujeres? ¿sabiendo que con esa belleza y el cuerpo tan perfecto que tenía era una presa fácil para las miradas llenas de lascivia de los hombres que no tenían la capacidad de acercarse a una mujer decen
Leer más
Capítulo Seis: Cómo tener sexo parte 2
Hamlet salió con la absurda esperanza de encontrar a Devina  fuera del bar. Si ella está aún ahí, es que les queda algo de esperanza a lo que tenían, pensó él mientras recorría el parqueo por segunda vez. No era un establecimiento tan grande como para no aceptar que la mujer en cuestión no estaba allí. Se había ido. Y con ella las esperanzas de poder recomponer lo que se había roto.Él no tenía muy claro sobre lo que había cambiado entre ellos. Pero algunas cosas tenía seguro:  No quería compartirla con nadie más, no obstante, querer no era la palabra perfecta para utilizar. Querer es algo opcional y  el Sencillamente no podía permitir que nadie más estuviera con ella. El acuerdo que  inició con encuentros ocasionales, verse de vez en cuando, matarse las ganas, quitarse el cansancio del trabajo mutuamente, se había convertido en una necesidad tan fuerte como respirar, algo que en un inicio a él no le molestó, ahora le resultaba di
Leer más
Capitulo siete: El baño
— Cuidado si se te caen los ojos de tanto abrirlos — Hamlet se encontraba con si hubiese dicho algo como: "Hoy parece que lloverá"— No estoy captando tu punto.Hamlet colocó una mano encima del hombro derecho de Devina y la invitó de forma silenciosa a acompañarlo a sentarse.El bar se encontraba en su apogeo, debían haber alrededor de 70 personas tomando, bailando y pasándola bien. Devina comenzaba a irritarse otra vez y a reconsiderar la decisión de volver a estar con Hamlet.Cuando había salido del Bar Corinne y Sabina la miraron como si se hubiese vuelto loca. Habían pasado horas hablando y pensaban que ella sería más fuerte en la toma de decisión con respecto a Hamlet Giannato. Pero algo sucedió con Devina que la hizo recomponerse y decidió esperar a Hamlet a que saliera, ella sabía que e saldría de bar. Al menos esperaba que lo hiciera y así fue.Se sentaron en un lugar apartado y u
Leer más
Capitulo Ocho: Seducida por un arrogante.
Devina D'Angelo — Entiendo que buscas más que una charla. - dijo Devina mientras sus recientes temores eran embolsillados y lanzados al vacío de su cerebro.   No podía permitirle jugar con su cerebro. Se había escapado de una relación así.   No, definitivamente no podía volver a caer.   ¿Caer? ¡Es que ella no había caído!  ¡Ella había creado el vacío al cual lanzarse!   ¿Por qué Hamlet creía que lo de ellos podía ser distinto? ¡No debía haber un ellos!   ¡Eran amigos con derechos! ¿Derechos a qué? ¿A querer más?  ¿Ha buscar más? ¿A desear ser más de lo que ya eran? ¡Por qué buscaba arruinarlo todo! — Últimamente hablas más de lo que haces — le dice Hamlet. —No sabes lo que dices y tampoco sabes lo que quieres, italiano arrogante. —En eso te equivocas, pelirroja. Sé muy bien lo que quiero. Sé muy bien lo que necesito p
Leer más
Capitulo Nueve- Un poco mas
Las luces del apartamento dieron el saludo a Hamlet y Devina que subían después de un silencio no tan incómodo. Devina había buscado en varias ocasiones una conversación pero no lo había logrado. Hamlet se había convertido en un cubo de hielo, un iceberg que no hablaba mi movía los labios más que para decir un sí o un no. Algo iba mal y Devina lo sospechaba. Era como caminar en terreno movedizo. No sabía qué esperar de su extraña relación. La costumbre los había vuelto dependientes el uno del otro. Ella guardaba secretos que no creía capaz de compartir ni siquiera con él. Secretos que se llevaría a la tumba de ser posible. Su única relación había salido mal, no quería que Hamlet cambiase su forma de pensar y el concepto que tenía sobre ella. Estaba tan cansada de ser la mujer independiente y decidida que llevaba años interpretando, Devina sentía que en cualquier momento se vería obligada a salir de la caja de seguridad en que se había metido. El probl
Leer más
Capitulo Diez - La trampa
Antes de que el sol comenzara a salir, Hamlet abrió los ojos al sentir el suave roce de unos labios delicados en los suyos.Parpadeó dos veces para acostumbrar sus ojos a la luz y sonrió al ver a Devina sobre él.— Buongiorno, principessa - la saludó, adormilado, mientras admiraba el rostro y el cuerpo divino de la mujer  con quien había pasado toda la noche haciendo el amor.— Buenos días, dormilón - le respondió sonriendo mientras depositaba otro beso en su boca.  De repente, Hamlet frunció el ceño al percatarse de la realidad que nuevamente los había arropado. Pensaba que habían superado una de las barreras que los había tenido estafados las últimas semanas.— Estás vestida. ¿Por qué estás vestida?—se le encogió el corazón, sin saber por qué. &Ea
Leer más