El colmillo del diablo

El colmillo del diabloES

Rodriguez L  En proceso
goodnovel18goodnovel
10
Reseñas insuficientes
81Capítulos
14.9Kleídos
Leer
Añadido
Resumen
Índice

Adam O’Brien solo vive para una cosa: la venganza disfrazada de justicia, pues en el pasado alguien le arrebató todo lo que le importaba. Sádico, frío y cruel. Herido, atormentado y al borde de la locura, Adam se oculta detrás de la máscara del demonio, esperando su propia liberación. Helena Rose ha visto la peor cara de la maldad. Secuestrada y mantenida como la mascota de un esclavista, ella no tiene ninguna esperanza. Con sus padres muertos y hermanos desaparecidos, lo único que puede hacer es pedir al cielo por fuerzas, porque sabe que las necesitará. Su amo es un monstruo que disfruta torturándola y tan indefensa como está, Helena solo puede cerrar los ojos y soportar el dolor. Ellos nuca debieron de haberse conocido. Cuando Adam es enviado para deshacerse del traficante de esclavos más peligroso del país, él no espera encontrarse aquellos ojos grandes que lo miran con gentileza. Decidido a protegerla, Adam la lleva consigo, solo como una invitada. Tan dulce como solo ella puede serlo, Helena se mete poco a poco dentro de su piel, empujándolo cada vez más al borde y Adam se encuentra a sí mismo tratando de decidir entre el amor, la moralidad y lo correcto.

Leer más
El colmillo del diablo Novelas Online Descarga gratuita de PDF

Último capítulo

También te gustarán

Libros interesantes del mismo período

Comentarios Deje su reseña en la aplicación
No hay comentarios
81 chapters
INTRODUCCIÓN
PRIMERA PARTE   [***]   La eterna sonrisa amable de su hermano mayor no lo tranquilizó. Había algo en ella que lo afligía a niveles inimaginables, como el preludio de la desgracia. —Espera aquí, Ad, No hagas ruido. Volveré pronto —dijo, metiéndolo dentro del armario. Afuera, en algún lugar de la casa, se oyeron los angustiosos gritos de su madre y las amenazas de su padre; luego las súplicas de ambos. Un horroroso estallido que fue seguido por otros diez y el gélido silencio, que lo envolvió todo como un manto. Adam negó, sujetando a Ryan del brazo, diciéndole sin palabras cuánto miedo tenía. Lo único que su hermano hizo fue besarlo en la frente, como cada vez que trataba de consolarlo. —Te amo. Volveré pronto. En el fondo de su alma, Adam sabía que él no iba a regresar. Pese a tener ocho años, era inteligente e intuitivo. Ryan no iría por ayuda, él se enfrentaría a los demonios para protegerl
Leer más
CAPÍTULO 1
Asegurándose la máscara kabuki, con forma de demonio, Adam atravesó el largo pasillo del prostíbulo, sin detenerse. Un lugar, sin dudas, repugnante; lo menos que quería hacer era socializar con las personas que ofrecían sus propios cuerpos como mercancía ni aquellos que los compraban, como si no tuvieran valor. Simples juguetes. Usados. Rotos y reparados tantas veces, que ya carecían de dignidad. Deprimente. Y le recordaba una parte de su pasado que todavía golpeteaba en lo más profundo. Siendo seguido por los miembros de su equipo, él se dirigió hacia la pequeña puerta de metal detrás de la que se ocultaba su próximo objetivo. Pateó una, dos, tres veces, hasta hacer la ceder e ingresó con la misma calma y elegancia de siempre. La adolescente que tenía la cabeza entre las piernas de Farid, el dueño del burdel, se alejó gritando. Completamente asustada y llena de vergüenza. Detrás de Adam, Luciano soltó una risita juguetona, que él ignoró. Con
Leer más
CAPÍTULO 2
Black Lake. Adam dejó salir el aire por la nariz, con fuerza. No entendía bien el nombre del lugar, no había ningún lago cerca —parecía más bien un desierto—; pero supuso que se debía al hecho de que, más allá de la inexistente agua, era el centro de las actividades ilegales de New Jericho. Desde tráfico de armas y drogas, pasando por la prostitución y terminando en la recién floreciente práctica de la esclavitud. Black Lake hacía parecer a Sodoma y Gomorra un juego de niños. Y qué decir de St Louis. «Cuando piensas que lo has visto todo… ¡Bam! La realidad te golpea como una p**a rabiosa», pensó con burla. A su derecha, Madeleine silbó llevándose uno de sus elásticos rizos castaños detrás de la oreja. Adam la vio de reojo. Ella era bonita: no demasiado alta, de piel acanelada y unos llamativos ojos marrones; pero insoportable e impertinente. Un grano en el culo, si se lo preguntaban. Y estaba incluso más demente que Luciano. Algo favorable e
Leer más
CAPÍTULO 3
Mientras Madeleine combatía cuerpo a cuerpo con un par de ellos y Luciano disparaba sin siquiera ver a quién o a dónde, Adam corrió hacia el Lobo. Mauricio Navarro era un pelinegro alto y de ojos verdes, que lucía demasiado joven como para ser uno de los peores criminales del país. Cuando estuvieron frente a frente, él se percató de una cosa: llevaba en el dorso de la mano un tatuaje que lo identificaba como miembro de la organización. Él había pertenecido a Aggelos. Eso encendió su ira. ¿Por qué Dean no les dijo nada? No. La pregunta correcta era, ¿por qué el Lobo los había traicionado? ¿Cómo fue que se convirtió en lo que trataba de erradicar? No lo supo. Sin embargo, cuando vio el tormento en sus ojos y la rabia, la locura, Adam entendió que cualquiera podría sucumbir luego de permanecer mucho tiempo rodeado de tanta m****a. Nadie atravesaba el infierno sin quemarse. Ni siquiera él, por muy jodido que estuviera. Y eso, por primera vez en años, le aterró.Leer más
CAPÍTULO 4
Susanna Rider se quedó helada tan pronto como Adam apareció en la puerta de su apartamento, con una adolescente mugrienta y desnutrida, que seguro estaba llena de liendres. Arrugando la nariz con asco, ella la vio desdeñosa, consiguiendo que la chica se ocultara detrás del cuerpo de Adam. —Dime que no la robaste, por favor. Adam la hizo a un lado e ingresó sin darle una respuesta. Él apestaba a sangre y ella a indigente. Más o menos, ¿qué había sucedido?  Siguiéndolo, Susanna esperó que le dijera algo, no lo hizo. Carraspeó, cruzándose de brazos y con una ceja elevada, viendo a la adolescente sentada sobre su nuevo cojín de terciopelo rosa. «Más le vale compensarme por esto». Abrió la boca para quejarse, Adam levantó la mano haciéndola callar. Él estaba furioso y si ella tenía cerebro no iba a empeorarlo. Nadie quería lidiar con el Colmillo, no al menos cuando parecía poseído por el mismo Satanás… o cuando lo hacía parecer un ángel bondadoso, con su carácter del
Leer más
CAPÍTULO 5
Adam curvó la comisura del labio en un intento de sonrisa, cuando Amanda Thompson, la directora del orfanato Wilder, lo vio como si le hubiera salido un cuerno en la frente; luego ella dirigió sus pequeños ojos castaños hacia Helena y otra vez a él, buscando respuestas a la pregunta que no se atrevía a formular. La adolescente se encontraba sentada en una esquina, jugando con el teléfono celular de Adam, ajena a la situación. Absorta en su propio mundo, o al menos fingiendo estarlo; aun cuando estaba oyéndolo todo y sintiéndose como un objeto sin valor al que nadie quería. Helena estaba vestida con uno de los suéteres de lana de Susanna y unos pantaloncillos que le quedaban grandes. Adam la miró, por encima del hombro, y recordó la felicidad que hubo en su rostro la noche anterior, cuando él se los entregó junto con un par de botines de cuero, que como todo lo demás, eran demasiado anchos para ella. Aun así, la muchacha se lazó sobre su cuerpo y lo abrazó con tanta f
Leer más
CAPÍTULO 6
Helena tuvo el peor de los presentimientos tan pronto como los vio. A pesar de que sonreían amables, sus ojos escondían algo horrible a lo que no pudo darle un nombre. Solo fue consciente de que el infierno ardería para ella, como antes de ser liberada por Adam, un mes atrás. Pero, sinceramente, ¿no podía tratarse solo de una jugarreta de su mente alienada por las torturas del Lobo? Tenía cierta lógica: estaba tan acostumbrada a ser tratada como un animal, que creía que todos querían lastimarla. Pero ellos no, ¿verdad? Quiso convencerse de ello. No pudo. Amanda le apretó el hombro para darle ánimos; como Helena no se atrevió a dar un paso hacia sus nuevos padres, ella terminó empujándola. Sin más opciones, la adolescente avanzó tímida, hacia el matrimonio que la esperaba con una inquietante expresión de satisfacción. Desde el inicio, ninguno le había agradado. Pero al estar tan crecida, no tenía muchas opciones. De hecho, los señores Young eran los ún
Leer más
CAPÍTULO 7
Adam vio hacia el techo, enojado. Con las piernas cruzadas, fumó su cigarrillo esperando que Luciano respondiera a su pregunta.  Luego de más de un mes, él continuaba negándose a volver a trabajar. Resentido como estaba, era completamente normal; pero no todos en Aggelos pensaban de la misma manera. Sobre todo, no Dean, que comenzaba a impacientarse. Temeroso de que fuera a traicionarlos, el líder de la organización lo había enviado para convencerlo; lo cual se traducía en una simple amenaza, envuelta en mentiras y palabras amables. Una completa porquería. Y siendo sincero, Adam no quería tener que hacerlo. Él había sido entrenado, desde los diez años, para suprimir cualquier tipo de emoción. Los sentimientos eran sinónimo de debilidad y ningún miembro de Aggelos podía serlo. Por lo que cada uno se encontraba condicionado para no experimentar nada parecido a la amistad, misericordia o el amor. Sin embargo, el joven Monstruo había roto el reglamento, cuando se en
Leer más
CAPÍTULO 8
Quería olvidar. No, él necesitaba hacerlo. Con el paso de los años terminó descubriendo que no podía hacer nada más que alejar a los demonios solo por unas horas, cuando estaba tan distraído como para no pensar. Aunque incluso en instantes como este, su mente se empeñaba en hacerle volver una y otra vez al pasado para que viera el horror y llorara. Pero él no lloraba desde hacía poco más de quince años. Quizás porque se había quedado seco o terminó acostumbrándose. Como fuera, la daba exactamente lo mismo a esas alturas. Alargando el brazo, Susanna hundió la mano en su melena oscura mientras su lengua se frotaba juguetonamente contra la de él. Aunque le molestaba ser tirado del cabello por ella, Adam no protestó. Estaba demasiado distraído, con los botones del uniforme de enfermera de Susanna. De todos modos, no quería iniciar una discusión, no ahora, cuando estaban a punto de follar como conejos calientes. Retirándole el vestido blanco, Adam se alejó. Como era de es
Leer más
CAPÍTULO 9
Estuvieron en silencio durante todo el trayecto, a excepción de los instantes en los que él se detenía para preguntarle hacia dónde ir. Sin otras opciones, ella le indicó el camino, diciéndole en qué lugar tenía que girar, y él obedecía sin siquiera verle a la cara. ¿Por qué todo lo que hacía era sufrir y sangrar? Entendía que no era nadie importante, que no merecía nada bueno. Mauricio se lo dijo hasta el cansancio; aun así, una parte de ella se negaba a creerlo. Una parte, más que cualquier cosa, anhelaba volver a los días sencillos en los que era feliz. Realmente, solo quería huir de todo, incluso de sí misma. Adam se estacionó frente a una casa amplia con un hermoso jardín, como Helena se lo indicó. ¿En serio estaba tan habituada a cumplir órdenes que se resignó apenas le habló rudo? Más que nunca, lamentó no haberla asesinado, para liberarla de su desgracia. Ahora, ¿qué haría con ella? Estaba claro que con Amanda no iba a volver; y con el par de bestias que le a
Leer más