Índice
16 chapters
Capítulo 10 - Bromear sobre el futuro.
 Hacerla reír mientras dábamos un paseo alrededor de la muralla fue agradable, hacerle fotos divertidas y besarnos a cada tanto, como si fuésemos una pareja normal, como si ella no tuviese que irse al día siguiente, como si tuviésemos una relación, como si el tiempo fuese relativo para ambos.- Eres tonto – se quejó, justo cuando observábamos las maravillosas vistas desde la montaña de Gangnam, después de haber subido hasta allí en el teleférico. La abracé por detrás y acerqué mi boca a su oído antes de continuar con la broma.- ¿Crees que sería poco placentero? – sonrió, sin decir nada, aferrándose a mis manos, sin querer que me separase aún. Ella no dijo nada, sólo nos quedamos en silencio, mientras algunos curiosos miraban hacia nosotros, a pesar de que cada vez hay más parejas inter
Leer más
Capítulo 11 - Despedida.
 El fuerte olor a café recién hecho inundó mis fosas nasales esa mañana, abrí los ojos y lo primero que observé es que él no se encontraba en la cama, y mis ropas estaban secas y bien dobladas sobre la cama, más que listas para que me las colocase. Busqué el móvil y miré la hora, parecía que aún era pronto, aunque tenía que pasarme por casa de Olivia a recoger mis cosas.Me levanté de la cama y me metí en el baño, me aseé un poco y me vestí. Tenía buen aspecto, a pesar de haber pasado la noche en casa de mi amante. Sonreí, divertida, me había convertido en una mujer fatal, y no estaba ni un poco arrepentida, a pesar de tener un novio esperándome en España
Leer más
Capítulo 12 - Mascarillas españolas al estilo coreano.
 El trabajo volvió a llenar rápidamente mi vida, aunque estaba mucho más relajado que de costumbre, dejaba de prestar atención a la reunión en cuanto recibí algún mensaje de esa preciosa chica. La primera semana estuvo distante, incluso llegué a pensar que lo que tuvimos para ella fue sólo una aventura. Pero tras las tres primeras semanas, volvió a ser ella misma, me escribía cada cosa que iba a hacer, como si yo fuese su diario personal. Y eso me gustaba, que me contase cada detalle, aunque siempre que preguntaba sobre su pareja, terminaba cambiando de tema.Sabía que ella seguía con él, quizás esperaba que él cambiase de alguna forma, pero yo sabía que la gente no cambia. Lo intenté durante mucho tiempo, que mi mujer cambiase, y al final tuve que dejarla. No quería presionarla, quería que fuese ella quién tomase sus
Leer más
Capítulo 13 - Aeropuerto.
 Fue difícil, debo admitir, volver a casa, a la rutina, dejar que mis vacaciones no llenasen mi vida, el trabajo me ayudó bastante, pero Alberto no ayudó ni un poco, los primeros días me colmó de besos, de arrumacos, de esa atención que hacía tiempo que no me prestaba, me hizo incluso reconsiderarme la decisión de dejarle, pero tras tres semanas, volvía a ser el mismo, tan sólo era la alegría del momento, justo como siempre. Creo que él no era consciente de que podía perderme, pensaba que siempre iba a estar ahí para él, que en cuanto chasquease los dedos, me tendría frente a él, esperando una galleta, como una perrita fiel. Pero las cosas ya no eran así.--Dos semanas pueden pasar realmente rápido cuando te aterra enfrentar una situación. Ese era el caso, a pesar de lo mucho que ansiaba verlo, volver a ver a ese chic
Leer más
Capítulo 14 - Dudas.
  Estaba enfadado y ni siquiera entendía por qué. Ella estaba en todo su derecho de trajese a quién quisiese a nuestro encuentro. Pero... tan sólo había esperado tenerla toda para mí, no quería compartirla.Su amiga era simpática, no dejaba de intentar sacarme conversación, intentando agradarme, ella lucía incómoda, mirándome a cada rato por el retrovisor.- ¿A qué lugares iréis? – quiso saber, eso hizo que despertarse de mis pensamientos y me fijase en ella. Había dicho iréis. ¿por qué? ¿ella no venía con nosotros?

Leer más

Capítulo 15 - Más que amigos.
 Por increíble que parezca él se comportó esa noche, no intentó nada raro, pero las miradas furtivas que nos echábamos lo decían todo, a pesar de que los dos pretendiésemos ser sólo amigos.Bailar con él me hizo sentir cosas, por lo que comprendí en seguida que no era buena idea seguir haciendo eso. Pero no me moví ni un ápice, su cercanía... la había extrañado tanto, que era incapaz resistirme a ella.Su mirada me hacía sentir desnuda en ese momento, mi respiración crecía como loca, mientras sus labios se entreabrían y yo mordía el mío, histérica. ¡Dios! Si alguien no detenía aquello, terminaría besándole allí mismo, delante de todos esos testigos. Pero ... lo que él me hacía sentir... no lo había sentido jamás, ni siquiera por Alberto.Leer más