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Estados Unidos / POV de esmeralda 

Me consumen los nervios, me examino visualmente de pies a cabeza por quinta vez. Estoy presentable con mi vestido azul tornasolado mangas princesa y escote corazón, la tela me llega hasta las rodillas. Calzo unas cómodas franciscanas negras, deje mi cabello suelto remarcando bien mis bucles. Junto mis dos manos una arriba de la otra y me la retuerzo en un puño por la ansiedad. Llego el momento que tanto anhele por años. La mano de Dakota se deposita sobre las mias, haciendo que suavize mi presión que ejerzo y la miro con duda. Ella me alienta–Relajate todo va a salir bien. –Le pedi a Dakota que me acompañe y me espere en el taxi, hasta que yo le hiciera la señal que podía marcharse o solo volveríamos juntas a mi departamento. Le sonrio agradecida y volteo a la puerta depositando mi mano sobre la perilla de esta para abrirla, cuando observó adelante mio como se abre la puerta del condominio de jason. Mi corazón se detiene por unos instantes, para saltar de alegría al vislumbrar a mí primer y único gran amor. Esta hermoso como lo recuerdo con su cabello rubio corte militar, apenas un hopo arriba y rapado a los costados, sus ojos color azul profundo como el mar. Asoma por su barbilla una reciénte barba crecida, dandole un aspecto más maduro y sexi. Estoy tan embobada con Jason, viendo sus hoyuelos al sonreír que siempre fueron mi perdición, cuando los sacaba a relucir, que no había detectado que su sonrisa iba dirigida a una joven que se enrosca en su brazo. La joven rubia de la misma estatura que el, tez dorada y ojos verdes casi transparentes parece una muñeca, es muy bella. Luce un vestido negro brillante de gala con unos finos tacones negros, al igual que Jason, lleva un traje y los dos van de gala.

En unos segundos mi corazón paso de la emoción a la tristeza. Mi semblante pierde el color. Me pocisiono de frente en mi asiento, apoyando mi cabeza para atrás en el asiento del taxi. Dakota me mira preocupada exclamando–¿cielo que ocurre?.–Ve por arriba de mi cabeza la misma escena, que yo acabo de presenciar, me abraza y me susurra–Oh cariño, lo siento tanto.

Me largo en un llanto desolador e empiezo a hiperventilar con una sensación de que me falta el aire y me debilito, me desprendo de Dakota y pongo la mano en mi pecho, mi corazón late desbocado como a punto de explotar. Dakota le exige al chófer que nos lleve a la masion brown.

Le hablo a Dakota con dificultad–Dakota no me entra el aire. –Termino de decir eso y toda mi visión empiezá a apagarse hasta caer en un sueño profundo.

Narrador omnisciente

Dakota y esmeralda llegan a la mansión donde se crió esmeralda. Un empleado de la mansión que ya las estaba esperando en la entrada abre la puerta del taxi, toma a esmeralda en sus brazos para llevarla dentro de la mansión. Dakota todavía conmocionada paga al chófer que este había presenciado todo ,pero no había dicho nada hasta ahora –¿esta segura que la señorita estara bien? ¿No prefiere llevarla a un hospital?.

Dakota que ya bajo del taxi lo mira y le Asegura–No se preocupe, aquí la cuidaran con todo lo que necesita.

El taxi se marcha y Dakota se encamina a la entrada de la mansión, en la puerta la espera el señor mason Brown que le advierte–Dakota tenemos mucho que hablar.

  [Llamada telefónica]

–señora Olivia hicimos todo el procedimiento requerido, ahora la señorita esmeralda está en su departamento a salvo con su padre.

Olivia–Muy bien, gracias por mantenerme al tanto y solo haz lo que te pido, recuerda no comentes de esto con nadie.

     [Fin de la llamada telefónica]

(......)

Una semana después/en el penthouse de nikolay 

Esperanza 

Me desperezó en la inmensa cama. Que linda sensación es esta de usar ,observo mi camisólin de satén bordo, está hermosa ropa para dormir y estas sábanas de seda. Me levanto de la cama, me observo los pies trabajados por la pedicura de mi hermana y sonriendo noto en mi reflejo del espejo que aunque toda la ropa de cama es comoda y hermosa, también es muy reveladora para mi gusto. Estoy en el vestidor en ropa interior, me pondré una ropa para hacer gimnasia, un rato, en la habitación de aparatos que descubrí pegada a mi habitación. Todos los días me ejercito un rato, luego me baño para arrancar el día. Ya lista con una calza que apenas cubre mis muslos y un top deportivo en conjunto, todo color verde fluor. Antes de salir de la habitación me examino al espejo, pensando que mis atributos son normales, solo mi cintura es pequeña y los mas lindo que tengo físicamente son mis ojos heredados de mi padre, por eso los amo y mi cabellera abundante de rizos perfectos.

Volteo para la mesita de luz y tomo la alianza de casada para colocarla en mi dedo, me quedo con mis ojos fijos en la alianza de oro.. De repente,  la curiosad me invade ¿cómo será estar enamorada? ¿amar y compartir intimidad con alguien?. Jamás eh tenido una pareja en mi vida, no hubo tiempo para el noviazgo, ni siquiera se besar. Me sonrojo y me río de mí misma, pero que estupideces estoy pensando, tengo que focalizarme en agradar al ruso, Así cuando me valla, mi hermana podrá estar en paz y ser feliz, ese sera mi regalo.

A la tarde estoy en la cocina con el chef de la casa, un joven cocinero muy gentil y simpático, me está dando lecciones de cocina, solo se lo básico. Como todos los empleados de la casa se acostumbraron a mi informalidad al hablarles y mi sentido del humor. Todos son tan amables y considerados me hacen sentir como una reina.

Estamos con el chef admirando La mesa servída con la entrada. Sopa "uja"el plato principal "caviar negro" para acompañar "Ensaladilla rusa" toda está decoración armoniosa de platos gourmet, me facina, miro feliz al chef y le exclamo divertida–¡sergey! ¿como me quedo la cena?.

El chef me mira y los dos reímos juntos, por qué sabemos que yo, solo observé y Sergey hizo todo el trabajo.

El chef responde contagiado de mí alegría–Mmm creo que excelente, señora smirnov.

Fingo seriedad y levanto un dedo, delante de su rostro en advertencia–Ya te dije que que me llames esmeralda, haber repite conmigo ¡esmeralda!

El chef se remueve incomodo, pero luego se aclara la garganta y repite conmigo al mismo tiempo–Esmeralda.

Aplaudo saltando de alegría y lo felicito–¡muy bien! eres el mejor chef. Sergey me detalla seriamente y suelta–¿Que le sucedió?.

Frunzo el ceño haciéndome la desentendida.–Es que a veces me salgo del papel para ser ¡yo! ¿por qué?

Sergey continua–La esmeralda que yo conozco, sin ánimos de ofenderla, está siempre sería, apagada... como perdida en su mundo y jamás se interesó por aprender a cocinar o hablar con algún empleado.

–¡ah!–exclamo–pues, bueno, Sergey ¡revivi! eso pasó, soy la nueva esmeralda ¿a cual prefieres?.

La contestación del chef quedo suspendida en el aire, por el sonido de la puerta principal al abrirse. Sergey se despide, perdiéndose por la cocina, yo sigo parada a lado de mi silla, desplegó mi mejor sonrisa y siento el estómago revuelto de sensaciones.

      NIKOLAY 

Ingreso a mi hogar. Me quito mi tapado de paño negro y mi ushanka de piel, los cuelgo en el perchero pegado a la puerta, y cuando volteo mi humor del carajo por tanto trabajo hasta la coronilla empeora, como siempre al ver a esa mujer parada a lado de la mesa ¿con una sonrisa en su rostro? ok, esto es nuevo, cuando estoy un poco más cerca de ella, la observó mejor, lleva un vestido rojo borgoña de mangas largas escote redondo, ceñido a su busto y cintura, luego en la parte de la pollera cae suelta hasta sus rodillas tiene unos zapatos altos del mismo tono que el vestido. Lleva su cabello trenzado para un costado dejando caer algunos bucles por fuera de su peinado, no lleva joyas ni maquillaje. Esto aparte de nuevo es muy raro. Su rostro al natural es totalmente distinto al maquillado, aunque es más hermosa, se ve más fresca, más radiante con esa sonrisa que me está empezando a incomodar, jamas me sentí intimidado ante una mujer. Hay algo distinto en esmeralda, que no llego a definir, aparte de su extraño recibimiento.

La mujer me dice mirándome fijamente sin borrar su sonrisa–¡buenas noches, esposo! ¿Cómo estuvo tu viaje? –¡Eh! ella nunca, ah demostrado algún astibo de interés hacia algo de mí, a pesar de mí renuencia, ella adoptó la misma actitud fria a cambio. Me pregunta–¿Quieres sentarte así me acompañas a cenar?...

Ya irritado por su actitud le corto-¿Acaso estás drogada?. –Me encamino hacia mí habitación a darme una ducha desestrezante, cuando la arpia se para delante de mí bloqueando mí camino. ¡¿me hace frente?!

–Eres un descortés, te vas una semana a trabajar afuera. Llegas a tu hogar donde te espera tu esposa, con la cena servida después de pasarse toda la tarde cocinando, y la ignoras como basura.

Mí rostro sorprendido se desencaja transformandose en uno de ira, le tomo un brazo apretándoselo con fuerza, para advertirle amenazante–quitate de mí camino, insolente, hare de cuenta que esto nunca pasó por única vez, pero no vuelvas a hablarme así, por que pagarás las consecuencias.–la empujo del brazo que la tome con brusquedad a un lado y me voy directo a la ducha, echo una furia.

ESPERANZA 

Me quedo estática en mí lugar mirando la espalda de esa bestia, sobandome el brazo... es un bruto, animal, patan, me quedo corta para describir a ese ser despreciable. Pobre de esmeralda, pero esto no quedará así, yo le enseñaré que con mí hermana nadie se mete, así sea el dueño y señor de todo. Cuando el susodicho sale de la ducha, yo ya estoy acostada en la cama, vestida con el mismo camisolín bordo de la mañana y mí cabello suelto, ya me deshice del peinado. Tapada hasta mis hombros, oigo sus pasos en la habitación y cierro los ojos con fuerza, fingiendo dormir con mí corazón a mil. Escucho que maldice en ruso y sus pasos se detienen delante de mí, para destaparme entera,me toma de la muñeca para arrastrame fuera de la cama

Espeta–como te atreves a meterte en mí cama, descarada.

Forcejea conmigo, cuando yo abro los ojos mirándolo desafiantele reclamo–Soy tu esposa y tengo el mismo derecho que tu.. A dormir en la cama, sino te gusta vete tu al sofa.–Ya sabía que el desgraciado dormía en la cama y mí hermana en el sofacama por orden de el, el rostro de el enrojece de la ira y me fulmina con sus ojos grises.

Me toma de la cintura para volver a intentar levantarme, como de la muñeca no pudo y sin pensarlo le doy una bofetada dandole vuelta la cara. Estamos los dos estáticos respirando agitados, el voltea su rostro lentamente hacia mí dirección, helando mí sangre. Logrando que me arrepienta de mí arrebato, por que temo por su represalia.

Comidas típicas de Rusia/ "uja":sopa de salmón o bacalao con patatas 

Ensaladilla rusa: también conocida como ensalada Oliver [lleva siempre patatas y otras hortalizas cocidas amalgamadas con mayonesa]

Caviar negro: Es el más demandado, pero también el más caro estraido de tres tipos de esturiónes.

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