Capítulo 2

Luego de empacar todo lo que según yo era necesario para el viaje, recibí un mensaje de Thomas:

El vuelo sale a las 10am, enviará a Jacob a las 8 para que te recoja.

Besos

A la mañana siguiente me despertó el sonido del teléfono, estaba un poco desorientada y buscándole un significado a mi vida (como cada mañana), respondí y era de la recepción de mi edificio

-Buenos días señorita Henderson.- dijo el portero al otro lado del teléfono. - que tal Jerry.

-quería informarle que el chofer de su novio la espera abajo.

¿Mi novio? ¿Cuál novio?, ahhhh si ese novio, cuando mi cabeza volvió en sí, mire el reloj y abri los ojos empar cuando me di cuenta que eran ya 7:45 de la mañana, la alarma no sonó rápidamente me di un baño y me vesti con unos jeans de mezclilla, un suéter gris de algodón y una chaqueta tipo cuero de color pastel encima para mantenerme calientita, acompañe mi outfit con unos botines planos del mismo color que la camisa y una cartera donde llevaba mis cosas personales, cuando baje eran las 8:10, siempre llegando tarde.

Jacob rápidamente me ayudó con mi maleta y subimos al auto, era un volvo XC60 Thomas decía que era una de sus mejores adquisiciones. Después de casi hora y media en el tráfico mañanero de new york llegamos al aeropuerto, bajar me encontré con un sonriente Thomas esperándome, se veía muy hermoso en su traje de piloto, sin importar cuantas veces lo haya visto el efecto en mí sigue siendo el mismo (lástima que sea gay y solo me vea como una hermana)

-hola cielo, ¿Qué tal el tráfico? - preguntó Thomas con una sonrisa de par en par.

-desastroso como siempre, ¿volarás hoy?

-si, seré el copiloto de mi hermano, viajaremos en el avión privado de mi familia.

"mi familia", esas palabras retumbaban en mi cabeza en el pasado había realizado varios viajes con Thomas pero el de hoy es diferente conoceré a su familia, no es lo mismo jugar a los novios delante personas que no conoces y que veras ocasionalmente en algunos eventos o no lo harás nunca más a hacerlo delante de la familia de Thomas les mentiré a esas personas que son especiales para él que tan lejos llegaremos para ocultar la verdad de Thomas, tanto pensar en eso me provoca mareos,

Después de entregar mi equipaje para que lo subieran al avión, Thomas me dirigió a una sala de espera privada

-Ya todos están aquí- dijo mientras caminábamos, -solo faltabas tú y mi hermano, pero él se nos unirá más tarde se está encargando de que todo esté en orden para el viaje, ¿trajiste todo lo necesario?

-¿Qué?-pregunte confusa, ciertamente no escuche mucho lo que me dijo estaba más concentrada en los terribles nervios que sentía que en las palabras de Thomas, ciertamente la parte censora de mi cabeza me decía que esto estaba mal y que debía salir de allí.

Thomas paró en seco, se voltio y me miró con cara de preocupación

-¿Tan mal me veo?- le pregunte

-sí, cielo no te obligaría a nada que no quisieras hacer.

Su mirada apretó mi corazón, me es un poco difícil negarle cosas a Thomas y es que estoy tan agradecida de todo lo que él ha hecho en mi vida que cuando me pide algo (que no es muy frecuente), quiero hacerlo ya que me hace sentir que le devuelvo un poco de lo que él me da.

-Estoy bien Thomas, no me siento obligada- le sonreí y seguimos caminando.

Cuando llegamos a la sala, Thomas abrió la puerta y vislumbre una sala de espera muy diferente a las comunes y de clase alta, esta era más privada, más bonita y cómoda era del tamaño de la sala de estar de mi apartamento, el piso era de cerámica color marfil, había un sofá grande y dos sillones a los lados vino tintos, con una mesita de cristal en el medio y una lámpara de hora colgaba del cielo raso, las paredes eran grandes ventanales de vidrio que brindaban la mejor vista del aeropuerto.

-Esta es la sala personal de la oficina de mi hermano, ponte cómoda.

Después de atravesar el umbral de la sala divise a unas personas que supongo son la familia de Thomas, cuando llegamos al centro Thomas llamó la atención de los presentes aclarándose la garganta

-Hola familia, les presento a mi cielo Ámbar Henderson.

En ese momento todos voltearon a mirarme, el primero que se presentó fue Erick King el padre de Thomas, ya había investigado un poco en g****e sobre él y lo que hacía, también investigue sobre su madre Caitlin y su hermana Abie King, su hermana y su padre se parecían mucho a diferencia de Thomas ellos tienen el cabello castaño oscuro y los ojos de un color avellana, aunque Erick ya estaba entrado en edad era un señor muy bien conservado y elegante, su hermana llevaba un peinado muy lindo, tenía su cabellera castaña envuelta en una rara trenza sentí la breve necesidad de preguntarle cómo se hacía, ambos fueron muy gentiles cuando se presentaron.

Al ver a Caitlin me acordé mucho de Thomas y es que el parecido entre él y su madre era abrumador ambos tenía el cabello rubio aunque el de mi querido Thomas es un poco más oscuro, sus ojos son exactamente iguales aun cuando los de Caitlin se ven un poco caídos por los estragos de la edad sigue siendo la misma mirada gentil y vivas que caracteriza a Thomas.

-toma asiento querida- expresó Caitlin mientras señalaba uno de los sofás, -bienvenida abordo- bromeo Erick, a lo que respondí con una leve sonrisa, me senté y Thomas lo hizo a mi lado acomodándose en uno de los brazos del sillón gesto que agradecí muchísimo ya que me ayudaba a reducir los espantosos nervios que tenía, hablábamos de cosas triviales durante 15 minutos hasta que una azafata nos indicó que el avión estaba preparado para abordar.

El viaje fue de aproximadamente 3 horas desde new york a las Bahamas, el avión era bastante cómodo tenía un gran sofá blanco que formaba una L decorado con cojines de color crema, gris y marrón, enfrente había un mueble que hacia la tarea de minibar y soporte del televisor pantalla plana, había una pequeña sala de comedor, dos baños muy bien decorados y tres habitaciones, Abie me explico que ese era su avión familiar y que su padre había trabajado en el para qué luciera "hogareño".

Cuando la azafata indicó que en 5 minutos despegamos, intente acomodar mi cabello y pellizque mis mejillas para que mi cara no se viera tan demacrada, cosa que no funcionó demasiado ya que la noche anterior me había trasnochado preparando las maletas para el viaje.

Cuando salía del avión el luminoso sol de las Bahamas cegó mi vista por un momento, tanto que tuve que parpadear un par de veces para que mis ojos se acostumbraran a su fuerte brillo, mientras lo hacia mi mirada se cruzó con unos hermosos ojos avellana que no tenía mucho que envidiarle al brillante sol, decir que su mirada era tan calurosa y febril como la del sol sería no hacerle justicia a ese par de almendras que me están mirando o al menos eso creo, mi impulso por conocer el portador de ese par de ojos me hizo mirar un poco más, y vaya sorpresa sus ojos no eran lo único impresionante en él perfecto y atractivo espécimen que tenía ante mis ojos, su pelo era de un rubio miel perfecto estaba a medio crecer y era muy abundante no era perfectamente liso ya que tenia una leve ondulación en sus puntas, unas espesas y perfectas cejas enmarcan su rostro acompañadas de unas largas pestañas, su nariz parecía tallada por los mismos dioses y unos labios carnosos que incitaban cualquier mal pensamiento, más que hermoso era varonil sus perfectas facciones hacian de su rostro una obra de arte digna de apreciar, creo que ni Miguel Ángel hubiera podido plasmar tanta belleza, llevaba puesto un uniforme de piloto.. ¡Dios, estaba de infarto!, considere por un momento cambiar de carrera y ser azafata, ya había visto antes al hermano de Thomas en fotos, pero estas no se comparaban con la extraordinaria figura que vislumbran mis ojos.

-tierra llamando a Ámbar-escuche la voz de Thomas mientras chasqueaba los dedos

- oh lo siento, es que algo brillante me cegó por un momento- respondí mientras pasaba la lengua por mis labios para darle un poco de hidratación.

-ven te ayudo a bajar- dijo Thomas mientras tomaba mi mano,- ven cielo quiero presentarte a mi hermano Axel King.

-mucho gusto Ámbar, Axel King-dijo el perfecto espécimen mientras me tendía la mano en señal de saludo, su voz era ronca, pero suave tanto que parecía mezclarse con el viento cuando hablaba, como un susurro que podría hacer mojar las bragas de cualquier mujer, este hombre dice sexo por todas partes, su cuerpo es como un imán femenino.

-hola-fue lo único que pude articular, por primera vez me dejaron sin habla, acepte su mano intentando recuperar mis sentidos, pero al estrecharla senti como una descarga eléctrica recorrió todo mi sistema nervioso, sus manos eran suaves y fuertes, rápidamente y por puro instinto de supervivencia retire mi mano de la suya.

- ¿y qué tal ámbar, te gusta lo que ves?- pregunto Axel, ¿su tono de voz estaba cargado de doble sentido o fue impresión mia?

- tengo una perfecta vista- respondi, con la intención de notar si de verdad este hombre me estaba haciendo una insinuación con su pregunta, Pero el solo hizo un gesto retorcido en su boca muy parecido a una sonrisa de pura satisfacción, oh por Dios creo que moje mis bragas.

Agradecí al cosmos cuando Axel King desapareció del alcance de mis ojos, joder espero que nadie se diera cuenta de cómo me comia con los ojos a mi supuesto cuñado, ¿y que carajos fue eso ultimo? Coqueteo conmigo el perfecto espécimen o solo fue imaginaciones mías y en busca de mi propia paz mental conclui que solo me hablaba del perfecto paraiso antes mis ojos.

Pensé tanto en lo que había pasado minutos antes con Axel King, que no me di cuenta cuando llegamos al hotel hasta que Thomas me movió un poco el hombro.

-cielo ya llegamos, no te parece mágico

Mire por la ventana y sí que era mágico, la vista que tenía enfrente era de las más asombrosas que habían divisado mis ojos, cuando vi el mar recordé con nostalgia cuando mama me decía que Dios había puesto un poco del mar en mis ojos y por eso eran tan azules, cerré mis ojos mientras atesoraba aquel hermoso recuerdo.

El mar de las Bahamas o al menos la playa en la que nos encontrábamos era de un maravilloso azul cristalino, estaba calmado y las olas hacían un grato sonido cuando tocaban la arena, no había muchas personas en el lugar por lo que pensé que esta era una zona VIP para la familia King, mi asombro aumento cuando llegamos al hotel, ya que las habitaciones consistían en unas lindas cabañas de paja situadas en medio de la playa, tanto los padres como la hermana de Thomas se sorprendieron cuando este les indicó que nos quedaríamos en cabañas separadas, arguyendo que yo no me sentía bien y que no quería sofocarme al menos por hoy, cuando lo dijo su madre se dirigió a mí un poco preocupada gaste unos cuantos minutos convenciéndola y diciéndole que solo necesitaba descanso, maldito Thomas no se le pudo ocurrir otra cosa.

-mama, no te preocupes mi habitación esta justo al lado a la de mi chica, así que estaré muy pendiente- indico Thomas con una expresión jovial en su rostro tratando de restarle interés al tema.

Mi habitación era espaciosa y cálida, me di una muy refrescante ducha y me puse un bikini de dos piezas, en cuadros azules que resaltaba mis curvas, me recogi el cabello en una trenza y me puse un par de lentes de sol, cuando salí a la playa me encontré con hermoso cuadro familiar, Thomas estaba nadando en la orilla con su hermana, mientras que sus padres daban un paseo y su hermano, su sexy hermano se encontraba dormido en una silla de playa con la boca entreabierta, tenía un par de lentes puestos así que no podría ver sus ojos, solo lucía un traje de baño y oh por Dios no tenía camisa, lo que me dio la oportunidad de apreciar su cuerpo, no peco de idolatra al decir que era el cuerpo más perfecto y sensual que había visto, tenía fuertes brazos, su respiración pausada hacia que sus pectorales subieran y bajaran, subían y bajaba podía ver esto por el resto del día, la imagen de este hombre durmiendo podía competir con el esplendoroso paisaje de la isla que tenia enfrente mio, inverti parte de la tarde en observar al espécimen de ojos avellana dormir, mientras lo hacia pedí al mesero que me trajera una margarita.

No me di cuenta en que momento me dormí, cuando desperté el azulado cielo fue sustituido por el ocaso.

-un paisaje digno de admirar- su voz se mezclaba con el viento cuando hablaba, -ss, si una vista hermosa respondí tartamudeando, cuando me levante de la silla tuve la sensación de ser observada, cuando gire para mirar de dónde provenía vi sus hermosos ojos mirarme, abrazar con su mirada mi cuerpo, observar cada parte de mi cuerpo como si quisiera recordar cada detalle, Dios que calor comienza hacer de repente.

Estaba tan concentrada en mi concurso de miradas, que no me di cuenta cuando llego Thomas

-una hermosa vista cierto Axel- dijo Thomas mientras pasaba su mano por mi cintura

- la mejor de toda la isla hermanito- respondió el con voz ronca mientras me miraba a los ojos, luego desvió su mirada a la mano que Thomas posaba en mi cintura.

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